domingo, agosto 22, 2010
Soneto a Martha, en el quinto aniversario
obliga a ser sincero y decir
trascendencia, cariño haces sentir.
En mí, por tí, no hay lucha perdida.
Combates con candor a la distancia
matas con paciencia el pesimismo
tu beso heraldo, no espejismo,
de amor que engendra esperanza.
A tu lado estoy completo, vivo.
Mi vida, la tuya, es complicidad.
Sentido noble, fuerte, constructivo.
De dicha completa y seguridad.
Ganemos guerras, giro sorpresivo
construyamos juntos la felicidad.
miércoles, marzo 24, 2010
Quiero chillar
Hoy mi hermano Luis Alonso, me hizo sonreir y que se pusieron los ojos rojitos. Gracias Bro. Te quiero.
A mi hermano el "Comprometido"
Por: Luis Rangel
No soy bueno en la palabra que viene envuelta con viento,
es mi arma en el cruel mundo la tinta y la suave pluma,
que en esta ocasión me dicen, que orgulloso yo me siento
por tenerte con mi hermano, alguien que no es de la ruma.
Aunque me sobran motivos para escribir los momentos,
creo importante en este rato dejar marcado el instante,
que las letras se convierte en los sanos sentimientos,
al decirte con cariño “suerte, carnal, adelante”.
Hace ya algunos ayeres que la noticia llegó,
“que Carlos tiene una novia, que presume tapatía”
dijiste a tu llegada “estudia al igual que yo”
y tras ojos de educando, tu cara se sonreía.
Cuenta historias de oficios que nadie puede leer,
que en una fiesta, de banda era música el ambiente,
que bailando te encontraste de esa dama su querer,
y el resto ya no se dice, pues lo conoce la gente.
Recuerdo que nos dijiste “su nombre de pila es Martha,
es reportera en campaña, y practica Tae Kwon Do”
cuando de camión bajaba, su cara bastante harta,
sin embargo, en tierra extraña con carisma saludó.
Entre camiones foráneos, y largas horas sentado,
se graduaron con honores en una tesis conjunta,
no sería el primer momento que sus nombres lado a lado
se vieran condecorados, y de carrera hacer punta .
Muchas fueron ya las tardes de toros en Carnaval,
bastantes los viajes lejos, que ustedes debían de hacer,
para que entre aquellos retos, su relación fuera aval,
de que algo mas que simple novios, pudieran llegar a ser.
Tras varios años diciendo “ella es mi novia querida”
Evadiendo los altares con cauteloso recelo,
un día nos vas “sorprendiendo” que ya era tu prometida,
que le pediste tangible, que de novia usara el velo.
Hace ya algunas semanas, que muy serio me decías,
“Hay plan de Boda con Martha, sé que no los sorprendemos”
y aunque quizás de antemano mi mueca te esperarías,
sólo puedo decir lo obvio “que sabes que te queremos”.
Para decir lo que siento, la tinta se vuelve escasa,
por que sabes mi deseo, que seas feliz siempre ha sido,
y que sigas construyendo tu vida con bella traza,
que sabes que yo te quiero, mi carnal “comprometido”.
miércoles, diciembre 09, 2009
Historia
Y me puse a leer y a revisar algunas cosas y de repente me dieron ganas de volver aquí y escribir, porque leía algunos post y me di cuenta que mi vecina adolescente ya ha tenido como tres novios que, afortunadamente para mí, no le llevan serenata con narcocorridos. Que han pasado por lo menos doce cosas que cuando pasaron dije: "esto estaría chido ponerlo en el blog", pero que por holgazán, nada más no lo he hecho. De repente como que escribir aquí dejó de ser divertido.
Pero hoy me dieron ganas de venir y no prometo hacerlo ya a partir de ahora, ni hacerlo con frecuencia, pero hoy contaré una de esas historias, hoy ficción, que se quedaron en el tintero.
El jabón
En las manos del hombre aún quedan remansos de paz. Cuando el corazón se acelera, pone las puntas de los dedos en la naríz y aspira, al principio bastaba un suspiro suave. Hacía un par de horas que para reconocer el olor a mujer había que sorber fuerte, como aspirando una raya de coca.
El hombre mete la cabeza en la almohada. Las sienes casi le estallan. Cuando siente no poder más, camina hacia el baño y en el metro y medio que hay al lavabo, parece caminar como por la viga de un edificio en construcción en el piso catorce. El suelo se aleja. El suelo regresa. Vomita.
Las manos del hombre están frente a los ojos. Dentro de los ojos se dibuja la imagen de la mujer. La piel morena con pecas en el pecho, en el cuello y en los senos. Las mejillas con el rubor de los golpes. Los ojos inflamados por las lágrimas, un verde claro rodeado de rojo. Más al sur está un vientre plano, que se infla y desinfla con la respiración. Y unas caderas que huyen como peces en el agua.
La cabeza del hombre está bajo el chorro de la regadera. Sus pies están fríos. Sus dedos recorren los brazos que la mejor arañó. En los oídos está el agua de la regadera, los automóviles en la calle. El radio que anuncia ofertas de las compras navideñas. Y los gritos de la mujer.
Las manos del hombre abrazan la espalda de la mujer. Las piernas obligan a las piernas a no cerrarse. La barba besa los labios y los raspa. El aliento muerde. Los dientes no ofrecen tregua. El pelo es la toalla para secar el sudor. La saliva. La sangre. Y bajo las uñas queda el olor.
El jabón no se lleva el olor del hombre. El jabón no conserva el aroma de la mujer. La espuma no cura las heridas. La espuma no pega los pedazos de corazón. El jabón vuela y cae a los pies del hombre. En los ojos se mezclan la barra azul y la piel moteada. El pie frío da un paso en falso. La imagen se rompe en diez mil pedazos, junto con la cabeza.
Nueva sangre. Nuevo olor. No hay jabón que lo disfrace.
jueves, febrero 14, 2008
Hoy estoy solo
Hoy espere.
Hoy me rio de quienes creen en el amor como en una lámpara de inagotable aceite.
viernes, mayo 18, 2007
Cuenterejillo
Lo notó y pegó tremendo salto cuando llegó al desayunador y vió a su esposa y a sus tres hijos varones con un extraño número que flotaba como aureola angelical, sobre las cabeza de sus seres queridos. Parecían los digitos de un reloj digital pero no se movían.
Así, Silvia, la esposa, tenía 1:29:49, sus hijos el más pequeño 08:15:21, el de enmedio 07:05:30 y el último 00:50:00.
Salió a la tienda y vió los mismos números en la cabeza de las personas: 14:25:13 el vecino sonriente, 04:45:00 el señor de la tienda, 02:00:38 la vecino de ojos verdes y cintura pequeña, Martín se esforzó por descubrile el extraño número al perro, pero se dió cuenta que esa diferencia y cualidad suya aplicaría sólo en humanos.
Lo tenían los conductores de tele en el canal de noticias, pero las caricaturas no, tampoco en las películas.
Martín recibió un fuerte regaño de Silvia, había pasado media día y ella mantenía 01:29:49 flotando sobre la cabeza como aureola angelical y él había pasado medio día sin peinarse, lavarse los dientes o verse frente al espejo.
Cuando lo hizo Martín se quedó helado, ahora comprendía qué era eso que la gente traía sobre la cabeza, en la suya, la propia decía 04:35:11.
Entonces Martín descubrió que era capáz de saber el tiempo exacto que la gente había dormido.
.
Una día cuando el blogger hizo cosas raras con mi cuenta gmail descubrí que tenía otro blog en donde sólo había escrito este post. Como tenía un título muy marica decidí quedarme sólo con este y mover el post, que es cuento para acá
martes, mayo 15, 2007
Frase célebre
Un cuate me pidió que le editara un libro, tiene muchos errores ortográficos y escribió un guión teatral que él jura es una novela. En una parte del libro me cita a mí con una frase que no recuerdo haber dicho ni de dónde la robé, pero que pensándolo bien refleja al gran intelectual, filósofo y conocedor que soy. Un verdadero ilumninado. He aquí la frase, pa que se ilustren.
"Moral, es un árbol que da moras".
Y quien no esté de acuerdo, que me demuestre lo contrario.
viernes, mayo 11, 2007
Ni una ni otra
Si tuviera todas las soluciones ideales las aplicaría para verte sonreir cada mañana. No importa lo que tuviera que sacrificar, lo que tuviera que esforzarme. Te las entregaría todas.
Pero no tengo ni una cosa, ni otra.
jueves, abril 12, 2007
Descanse en paz
Ayer murió por la tarde producto de un embarazo mal acomodado en la matriz y un aborto que no arrojó, la infección le provocó la muerte.
La colocamos en una bolsa negra y la tiramos donde a nadie moleste su olor a muerte. Murió.
Llegó a mi casa aún cachorro, hace ya muchos años. Fue mi fiel compañera en las tardes de soledad y tener que darle de comer fue por mucho tiempo la única actividad compartida que tenía en la casa.
Fue una traidora; muchas noches de parranda que sus ladridos despertaron a media cuadra al oirme llegar, para luego ir a la puerta a moverme la cola. Fue la primera en darme la bienvenida al mover el rabo cuando regresaba a casa cada quince días en mi época de universidad, luego me daba la mano y esperaba una caricia en el lomo, y esa comunicación que ella sabía de cariño: "hazte para allá pinche Loba".
Una vez mató un Tlacuache con saña. Además de puta fue asesina.
Siempre nos ganó, quedaba cargada de una nueva camada antes que la inyección anticonceptiva y al final eso fue lo que la mató. Se revolcó con su propio hijo y él aún sobrevive, anoche se pasó la luna ahuyándole a su madre y a su amante.
Murió. La Loba, perra lista, perra vieja, perra puta, perra amiga. Descanse en paz.
viernes, marzo 23, 2007
Una foto vieja en mi flickr

Había que esperar.
A que pasara el tiempo y con él vinieran nubes cargadas de lluvia fresca capaces de hacer crecer la semilla que se anidaba dormida y escondida bajo sus ropas. Había que esperar a que miles de coches pasaran por la avenida y cada uno de ellos se llevara un pedazo de inocencia.
El amor puede esperar cuando hay voluntad para hacerlo, puede esperar años, puede esperar a que los dos abandonen los uniformes de escuela primaria y los cambien por trajes sastres de importantes ejecutivos.
Pero en las esperas pasan mil cosas, ambos conocerán a cientos de gentes y habrá que esperar para saber si la semilla que se anidaba dormida y escondida bajo sus ropas, habría de dar el fruto que los dos niños deseaban.
jueves, marzo 15, 2007
Poema sobre lo bello
sin remedio me viene a importunar
soñaba que montado en elefante,
mil batallas habría yo de conquistar.
Pero despierto y cual triste ilusión
mis sandalias están lejos de mí,
en la barriga un retortijón
reclama todo lo que ayer comí.
En el baño no hay papel
y de pronto me duele la cabeza
no tengo ni un pincel
con qué dibujar a mi princesa.
Pero la mañana es bella y yo lo digo
repetido hasta el cansancio por autores
que lo mismo cantan el olvido
que se ponen a brindar entre las flores.
Si la vida es ruin y da la espalda
y te deja sin camisas y sin mangas
sonriele a la bella vida cruel
y sin pensarlo agárrale las nalgas.
Este consejo les doy
por que Carlos Efrén yo soy.
Pú, pú.
miércoles, enero 17, 2007
La Matriz Azteca
El caso que como siempre estoy muy orgulloso de lo que escribí, pero el méndigo me la pidió en exclusividad, y como la quiero compartir con todos ustedes estimados lectores, mejor les digo que se vayan para allá, sirve de que escuchen que mi amigo, a pesar de tener cara de nena, canta como hombre.
Pásenle picándole aquí.
domingo, enero 07, 2007
Oración del Jinete
Señor, nosotros los jinetes no te pedimos imposibles, solamente te imploramos valor y destreza para realizar nuestras montas en cada uno de los jaripeos donde arriesgamos la vida.


Señor, tú que fuiste jinete del Apocalipsis, que quieres que vivamos con el único fin de ganarnos el pan de cada día y divertir a tus hijos; te pedimos señor, que llegando el día de la última monta cuando las piernas con todo y espuela se aflojen y los brazos no soporten en el pretal el chicoteo del último reparo, la gente, los ganaderos, la música calle y tú nos lleves contigo allá donde todas las tardes sean de triunfo y gloria para nosotros.




Sin más.
Le seguimos luego.
jueves, noviembre 16, 2006
La playa

Fue la primera playa que conocí en mi vida y no voy muy seguido a pesar de que vivo a envidiables dos horas del mar. Seguido sueño con esta playa, con ese lugar exótico de kilómetros de arena donde el sol se recuesta al atardecer sobre el mar y pinta el agua de mil colores. Esta playa me da miedo.
Sus olas son enormes y es muy profunda. Cuando estaba niño nos quedábamos a dormir en la casa de unos tíos que está a escasos dos o tres kilómetros y por las noches se escuchaba el reventar de las olas. Esta playa me da tranquilidad.
No sé que sea lo más importante. No sé si sea que cuando voy no hay nadie a cientos de metros a la redonda y seguro estoy que podría andar en canicas y nadie me vería, pero es hermosa. Como a media playa, antes de llegar a la desembocadura del río, hay un panteón. Quizá pida que ahí me entierren aunque debe ser carísimo estar enterrado con vista al mar, con vista a la playa más linda del mundo y con vista a los buques que navegan por el Pacífico con destino a Puerto Vallarta o Manzanillo.
En días de tormenta me gusta recordarla, me gusta ponerla en mi mente y sentirme pequeño con la inmensidad del oceáno, insignificante con el tamaño de las olas y al mismo tiempo sentirme parte del paisaje, respirar al aroma salado y fresco, sentir mis pies hundidos en la arena y recobrar la fe.
Si Dios no hizo semejante maravilla no sé quién pudo haberla hecho. De repente (a pesar de mi bien sabido
Sin más.
Le seguimos luego.
jueves, octubre 12, 2006
De aquí me viene lo cuentero

Una vez estaba mi abuelo en su Coamil, a dos o tres kilómetros de su casa, cuando vio que tras el cerro se distinguía una tormenta, no tenía ganas de bañarse así que tomó sus cosas y comenzó a correr.
La tormenta se enojó, no le pareció bien que un campesino menudo y chaparro quisiera escapar de su furia y lo comenzó a perseguir.
La carrera fue de competencia olímpica, mi abuelo corría con todas sus fuerzas esquivando árboles que caían, brincando piedras y de vez en cuando dándose tiempo de voltear a ver a la tormenta.
Y la veía cerca, enojada, desesperada porque las zancadas de mi abuelo eran más rápidas que todos sus esfuerzos por mojarlo.
La lucha terminó justo al llegar a casa, mi abuelo entendió que por el bien de la humanidad él tenía que hacer un pequeño sacrificio con su ego, así que para evitarle a la tormenta una peligrosa frustración, dejó que una gota de lluvia cayera en el talón del último pie que metió a su casa.
De ahí me viene lo cuentero. Esa maña de dejarme fascinar por la ilusión, la metáfora, lo imposible, la salvación y el heroísmo.
Otra vez el presidente Carlos Salinas andaba enojado con la gente de Jalpa porque el PRI no había sacado muchos votos, así que mandó helicópteros a espiar a los sospechosos de subversivos. Mi abuelo fue víctima justo en el momento en que quería ir al baño en el cerro, como ya no aguantaba más tuvo que tomar medidas drásticas.
Juntó cinco piedras y las lanzó contra el Helicóptero, con la suerte de que les pegó justo en el motor y la nave cayó, él hizo sus necesidades y en cuanto acabó llegaron otros helicópteros que se llevaron a los heridos. La noticia no salió en ningún periódico.
Mi abuelo no se enteró de revolución. Por eso trabajó en parcelas que le prestaban caciques del pueblo con la condición de que les diera la mitad de la cosecha, sabía arar con Yunta de Bueyes. También es peluquero, carpintero, albañil, artesano, campesino, caporal, matancero e inventor.
Mi abuelo dice que si alguien le da las piezas él seguro que podría armar un avión.
Yo digo que mi abuelo es cuentero y agradezco que así sea, que me lo haya transmitido y que aún pueda disfrutarlo. Aunque ya eso de contar sus aventuras lo deja para días en que ninguna tormenta lo persigue.
Sin más.
Le seguimos luego.
sábado, octubre 07, 2006
Cuento a la Poe
Los rotativos destacaban que a D. prominente comerciante de productos agrícolas, fue sorprendido la mañana anterior recostado en su cama, vestido igual que un día anterior, con unos ligeros rasguños en la mano izquierda, huellas de lápiz labial en la camisa, con una jugosa cuenta pagada en el Bar El Cuervo y encharcado en su vómito; todos decían que había muerto borracho, lo creía incluso la policía, menos mi buen amigo el Agente Investigador de la Procuraduría y prominente abogado penalista Raúl Ponce Anguiano.
Mientras repasaba la nota en el impreso y sorbía trago a trago mi café, me avisaron que Raúl Ponce me visitaba, sospeché a qué venía pero decidí no abordar el tema hasta que él lo hiciera. Caballero ante todo, Raúl quiso saber mi estado de salud, el andar de mi familia y mi opinión respecto a algunos temas simples de la política local, por fin pronunció la pregunta que yo esperaba.
Como veo que ya leíste la noticia sé que estás enterado. ¿Crees que haya sido un suicidio? El Ministerio Público ha decidido no seguir más líneas de investigación, toda vez que escuchó la declaración de los empleados de D. que aseguran lo vieron entrar a su habitación por la noche y tambalearse por el alcohol, cosa que se comprueba con la cuenta que le encontramos en su bolsillo. ¿Crees que fue de borracho?Le respondí:
No me sorprende que D. haya ingerido alcohol esa noche. Todos sabemos que tenía ese gusto. Como también sabemos que no muy pocos hombres importantes de este pueblo están contentos por el suicidio; toda vez que D. invirtió una buena parte de su fortuna en apoyar la campaña política del próximo alcalde. Sabemos además que era aficionado a las mujeres, que entre más hermosas provocan más problemas.
Sabía que tú tampoco te comes la idea del borrachazo. Pero no tenga una sola prueba para argumentar lo contrario.Y le pegó fuertemente a la mesa con el puño derecho, tanto así que tuve que reaccionar rápido para levantar el café antes de que nos quemara a los dos, después de eso mi amigo salió a toda prisa y sólo alcanzó a gritarme antes de subir a su auto:
Ya lo tengo, ya lo tengo. Por favor llama a tu amigo Luis y dile que me contacte.
Así lo hice, Luis un joven reportero de un periódico local, era de la simpatía de Raúl a pesar de su juventud por la lucidez de sus comentarios y por haber ayudado a la policía a resolver varios crímenes, sobre todo los relacionados con las computadoras.
No encontraba relación alguna entre D. Raúl, Luis, su visita, los periódicos aún así llamé a Luis y le pedí que se comunicara con Raúl.
Duré algunos días sin saber de ninguno de los dos, no contestaban el teléfono, no visitaron a la hora de la lectura como solían hacerlo, y tampoco los encontré en los cafés y bares donde solíamos platicar.
Hasta que una noche, una semana después del crimen a mi celular llegó el siguiente mensaje de texto:
Lo he resuelto amigo, y no pudo haber sido sin tu ayuda, lee mañana el periódico.
Traté de encontrar a Raúl pero no pude, me fui a dormir sin tener una explicación. A la mañana siguiente corrí a comprar el periódico, el titular decía: “No fue de borracho” en la página principal había esta nota firmada por Luis:
D. fue asesinado por R. en su propia habitación
Por: Luis H. Martínez
La noche del 15 de oct de 20.. en su domicilio el comerciante D. fue asesinado por quien fuera su socio y amigo R. luego de una noche de copas y debido a deudas de dinero y de amor.
De acuerdo a la investigación del Agente de la Procuraduría de Justicia Raúl Ponce Anguiano D. y R. estuvieron la noche del crimen en el Bar El Cuervo, se emborracharon y luego fueron a continuar la fiesta a casa de D.; R. bajó del auto antes (por eso los empleados no lo vieron) y con el permiso del dueño entro a la habitación de D. en lugar de el baño donde aseguró que iría.
Ahí preparó un último trago que contenía una sustancia conocida en el mundo criminal como “Polvo de Ángel” que es un poderoso veneno, imperceptible en los primeros exámenes pero evidente días después. Los químicos de la Policía ya confirmaron el Polvo de Ángel en la ropa de D.
R. fue descartado por los investigadores en un principio porque se pensaba era el único amigo leal de D. Sin embargo se descubrió en un estudio a las cuentas de sus empresas que R. adeudaba quince millones de pesos y que además, D. tenía en su computadora personal fotografías que lo comprometían sentimentalmente con la ex esposa de R. Además el lápiz labial hacía pensar que de haber sido asesinato, sería una mujer la implicada.
Raúl Ponce explicó: “cuando D. consumió el Polvo de Ángel se comenzó a asfixiar, se golpeo en la mano con la mesa de noche y se rasguñó con un ventilador que estaba ahí. R. confesó después que él había manchado la camisa con el lápiz labial para distraernos y que había salido sin que los empleados lo vieran, el veneno provocó el vómito”.
La noticia me daba explicó cabalmente la muerte de D. pero no en qué había ayudado yo a resolver el crimen. Raúl llegó en ese momento y me estrechó en un poderoso abrazo. Evité los formalismos y pregunté:
Dime en qué te ayude yo a resolver el crimen.
Fue indirectamente amigo mío, cuando con mi puño golpee tu mesa, recordé que un joven agente en su error había golpeado la mesa de noche de D. y había despedido un ligero olor a perfume, que pasó desapercibido, y una ligera nube de polvo que recordé pero que no llamó mi atención. Cuando le pegué a tu mesa, recordé el incidente y lo relacioné con la numeración de enemigos de D, que hiciste. Pensé que habíamos sido muy obvios y que teníamos que pensar en lo contrario.
Lo demás, fue sólo dejar la investigación de las cuentas a Luis, y la confesión de R. en manos de dos de mis compañeros, que aunque no son muy inteligentes, saben donde apretar para hacer decir verdades.
Bebí café, lo había entendido. Los compañeros de Raúl, en serio que sí saben sacar verdades.
martes, septiembre 19, 2006
El sueño de Miguelonsh
Efrén:
Si se te hizo raro lo del rinoceronte chiquito, recientemente tuve otros sueños de ese talante.
Soñé que estábamos en una especie de atrio de iglesia (alguna banda de la escuela), y de repente entre un montón de basura cerca de la escalera de ingreso, encontré una mosca gigante muerta… como del tamaño de un gato.
Marthuchis traía cámara y pensé inmediatamente en hablarle para que le tomara una foto, voltee y vi una chava muy parecida a ella, así cagadita pero un poco más delgada y con la nariz más fina, y le digo:
─ ¡Estás igualita a una amiga! ─
─ ¿En serio? ─ Me contestó como dudando.
─ ¡Hey, Marthuchís! ─ Le llamé.
Estaba platicando con quien sabe quién, lo dejó y fue hacia donde estaba yo.
─ Mira encontré a tu hermana perdida ─ Le dije.
─ ¡Ay, neta!─ Dice como alegre y asombrada.
─ No, pero a ver, tómale una foto a esta cosa─ de indiqué señalando donde estaba la Mosca Gigante.
─ ¡¿Ay, qué es eso?! ─ Exclamó Martha sorprendida.
─ No sé como que una mosca gigante ─ Le respondí
En eso llegaste tú.
─ ¿Qué hay?, ¿Qué haciendo? ─ Preguntaste.
─ ¡Mira esa chingadera! ─ Te dije señalando a la Mosca.
─ ¡A la Verga! ─ Exclamaste y se le medio desprendió la cabeza.
Martha le tomó las fotos, y en eso llegaron unos cholillos como de secundaria, y empezaron a patear el cadáver hasta que lo deshicieron. La doble de tu señora como que puso cara de “¿Qué pedo con estos?”, y se volvió a leer un libro que traía en las manos. Después de eso nos fuimos los tres por la escalera dejando a la homónima en su lectura.
¿Qué te parece?
Atte:
Miguelonsh.
Increíblemente bueno Migelonsh.
¿Y a ustedes? Estimados lectores, ¿a poco mi amigo no escribo bien lindo? Snif.
Sin más.
Le seguimos luego.