viernes, marzo 23, 2007

Una foto vieja en mi flickr

Niña Plaza Cívica

Había que esperar.

A que pasara el tiempo y con él vinieran nubes cargadas de lluvia fresca capaces de hacer crecer la semilla que se anidaba dormida y escondida bajo sus ropas. Había que esperar a que miles de coches pasaran por la avenida y cada uno de ellos se llevara un pedazo de inocencia.

El amor puede esperar cuando hay voluntad para hacerlo, puede esperar años, puede esperar a que los dos abandonen los uniformes de escuela primaria y los cambien por trajes sastres de importantes ejecutivos.

Pero en las esperas pasan mil cosas, ambos conocerán a cientos de gentes y habrá que esperar para saber si la semilla que se anidaba dormida y escondida bajo sus ropas, habría de dar el fruto que los dos niños deseaban.

4 comentarios:

Martha Veronica dijo...

Desde que uno nace se vive esperando, esperando a crecer, a ir a la escuela, a la universidad, se espera el amor, los amigos, se espera la muerte, es parte de nuestra forma, pero no podemos pasar la vida esperando cosas sin hacer nada para conseguirlas.
Que nostálgico fue este post, pero bonito.

Luis Rangel Garcia dijo...

Como que ultimamente has andado medio filosofico-sentimental, verdad carnal??

Para mi que el cambio de fondo en el blog te afecto

Camille dijo...

Yo si sigo esperando... jajajaja.

Saludos

Carlos Efrén dijo...

Y el que espera desespera Martha y Camille.

Seguro fue por eso Luis, pero no ando sentimental. Luego escribo les compartiré otra cosa para que vean que no.

Gracias saludos.