viernes, diciembre 18, 2009
Vacaciones
Feliz navidad a toda la banda. Estaré algunos días fuera de circulación.
Oficialmente y tentativamente regreso a las andadas el sábado 26 de diciembre. En la transmisión por Radio Costa de la corrida en Lagunillas, Jalisco. Ahora compartiendo micrófono (no sean albureros, canijos) con El Joven Murrieta.
Bueno, pues no coman muchos tamales, porque luego uno tiene pesadillas.
¡Feliz navidad!
miércoles, septiembre 26, 2007
Lecciones taurinas: Revolera
Como hacía mucho no posteaba nada de toros tendría un montón de cosas que decir, pero como aquí suelo darle rienda suelta a mis instintos vanidosos les dejo esta foto, que está bien chida y en donde estoy yo haciéndole al toreo con una suerte que se llama Revolera.
Se hace en el primer tercio de la lidia con el capote de brega, es una suerte que sirve para rematar las tandas, está bien chida porque el capote se extiende y parece convertirse en una hermosa flor. Aunque la mía esté más bien media marchita, snif.
La foto la tomó Martha, el que la hace de toro es Alejandro Tapia, El Loco de la Quinta, Novillero de Autlán.

Olé.
lunes, abril 23, 2007
Lecciones taurinas (Los Forcados)
Estos muchachos guapetones de la foto y que parecen sacados de una película de artes marciales son en realidad los integrantes del grupo Los Forcados de Mazatlán. Que han actuado en Villa Purificación en las dos más recientes ediciones de la Feria de la Piña.
Cuentan los libros de teoría que esta suerte nació en el lejano reino de Portugal, donde por cierto tomó mucho auge la modalidad del toreo a caballo, rejoneo, que va íntimamente ligado al trabajo de los Hombres Fuertes (tradución más o menos de Forcado).
Total que en los años remotos las corridas de toros no se hacían en plazas donde los espectadores estaban seguros, si no en plazas públicas sin barreras, en el mero campo abierto. Es lógico pensar que los toros de vez en vez embistían al público, que cuando era del pópulo no tenía empacho en correr despavoridos como cualquier persona sensata, pero había alguien que no podía correr y que tenía dinero.
La realeza, ellos por etiqueta tenían que quedarse tan serios y sentaditos para no perder el estilo como si nada ocurriera, para que los toros no les hicieran nada estaban muchachos como éstos, que igual que ahora tenían la función de montonear al animal y dominarlo cuerpo a cuerpo, sin más protección que un par de cojones del tamaño de una toronja.
Así la práctica de los Forcados aunque no es muy común es de las más bellas de la fiesta, es la única en la que se domina al toro sin más instrumento que el cuerpo, y donde en fila india todos los Hombres Fuertes se meten entre los pitones del toro hasta detenerlo, dominarlo y que no se mueva.
¿La fotos de abajo?

Bueno, es Arturo Macías, El Cejas; triunfador de la temporada Grande de la Plaza México, triunfador de la temporada torista, triunfador de la Feria de Texcoco y para no decir más, el matador mexicano de moda.
Está ataviado en un hermoso terno color grana y oro, con remates en blanco y corbatín en verde.
Y al lado estoy yo, no tiene nada qué ver con los Forcados, pero quise presumir.
Deben ustedes saber que las fotos tiene exclusividad de derechos que pertenecen al buen fabalv, espero no me demande por usarlas.
jueves, marzo 08, 2007
lunes, enero 29, 2007
Cow Parade

¿Ya vieron esas vacas? Algunas están chidas, lo que está muy mal es que algunas ya están muy maltratadas.
Todas generan actitudes diferentes y extrañas. Como la mía que me puse a torearla y busqué por todo el centro de Guadalajara la que humillara mejor. Si no fuera por la panza, la pinta de torero sí la tengo ¿a poco no?
Sin más.
Le seguimos luego.
domingo, enero 07, 2007
Oración del Jinete
Señor, nosotros los jinetes no te pedimos imposibles, solamente te imploramos valor y destreza para realizar nuestras montas en cada uno de los jaripeos donde arriesgamos la vida.


Señor, tú que fuiste jinete del Apocalipsis, que quieres que vivamos con el único fin de ganarnos el pan de cada día y divertir a tus hijos; te pedimos señor, que llegando el día de la última monta cuando las piernas con todo y espuela se aflojen y los brazos no soporten en el pretal el chicoteo del último reparo, la gente, los ganaderos, la música calle y tú nos lleves contigo allá donde todas las tardes sean de triunfo y gloria para nosotros.




Sin más.
Le seguimos luego.