-_- ya me pagó.
Tres veces hurra.
Mostrando las entradas con la etiqueta deportes. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta deportes. Mostrar todas las entradas
miércoles, octubre 10, 2007
lunes, septiembre 24, 2007
Exactamente 31 minutos, 21 segundos
Si existiera una foto la pondría pero no la hay. Así que mejor describo la escena: el escenario es la calle principal de Autlán, cerrada a la circulación vehicular y abierta al libre tránsito de los deportistas, el protagonista soy yo. Vestido con un short deportivo negro, una playera sin mangas blancas con naranja, una cachucha Nike pirata naranja con blanco, lentes negros y tenis que se rompieron. Si hubiera una foto reflejaría que estaba fundido, cansado, agobiado, triste, pero que sabía que era mi deber seguir corriendo.
Ayer regresé a la competencia. Corrí 8,200 metros en casi 15 mil pasos, en tres vueltas a un circuito callejero y en exactamente 31 minutos 21 segundos. Otra vez, fui el último en cruzar la meta, pero poco me importó.
Antes correr me aburría, me parecía monótono, intrascendente, un ejercicio simple. Ahora le encuentro significados supremos, enseñazas especiales y aplicables a la vida cotidiana. Lo que más se necesita es paciencia y yo carezco de ella. Concentración y ritmo.
La oficina, el trabajo, el mundo diario es una carrera, que si la vivimos de golpe nos truena y no la terminamos, es como una carrera de muchos kilómetros, que hay que llevarla a ritmo semilento, abrir el compás en las bajadas, apretar el abdomen en las rectas y hacer el paso más corto en las subidas. Y se necesita paciencia.
Para guardar el último esfuerzo, para no desbocarse, para medir, calcular, pensar y sobre todo para entender, que la capacidad humana es única de sobreponerse, de sobrepasarse, de que si por flojera creemos que estamos cansados, siempre, siempre, siempre, quedan pasos que con voluntad se avanzan y cuando menos te das cuenta la meta está a cien metros y entonces sí, es hora de comerse al mundo.
Exactamente 8,200 metros en 31 minutos 21 segundos. La última vez fueron 7,400 en 38 minutos. Ya espero la que sigue.
Ayer regresé a la competencia. Corrí 8,200 metros en casi 15 mil pasos, en tres vueltas a un circuito callejero y en exactamente 31 minutos 21 segundos. Otra vez, fui el último en cruzar la meta, pero poco me importó.
Antes correr me aburría, me parecía monótono, intrascendente, un ejercicio simple. Ahora le encuentro significados supremos, enseñazas especiales y aplicables a la vida cotidiana. Lo que más se necesita es paciencia y yo carezco de ella. Concentración y ritmo.
La oficina, el trabajo, el mundo diario es una carrera, que si la vivimos de golpe nos truena y no la terminamos, es como una carrera de muchos kilómetros, que hay que llevarla a ritmo semilento, abrir el compás en las bajadas, apretar el abdomen en las rectas y hacer el paso más corto en las subidas. Y se necesita paciencia.
Para guardar el último esfuerzo, para no desbocarse, para medir, calcular, pensar y sobre todo para entender, que la capacidad humana es única de sobreponerse, de sobrepasarse, de que si por flojera creemos que estamos cansados, siempre, siempre, siempre, quedan pasos que con voluntad se avanzan y cuando menos te das cuenta la meta está a cien metros y entonces sí, es hora de comerse al mundo.
Exactamente 8,200 metros en 31 minutos 21 segundos. La última vez fueron 7,400 en 38 minutos. Ya espero la que sigue.
Etiquetas:
deportes,
reflexiones,
vida cotidiana
viernes, julio 06, 2007
En los últimos meses he dedicado por lo menos una hora de mi día a hacer ejercicio. Aunque he seguido jugando fut y todo lo que se pueda, principalmente he entrenado para correr a nivel de resistencia, velocidad soy muy malo.
Saliendo tarde de trabajar no me queda otra opción que ir a un jardín muy bonito que está cerca de mi casa, ahí donde está la guitarra de Carlos Santana y donde hace presentaciones cuando viene, últimamente he estado a punto de soltar una generalizada mentada de madre.
Al principio me molestaba el olor dulzón de la mariguana quemándose, y sentía deseos de llamar a la policía para que se los llevaran pues cometene un delito. Pero últimamente estoy más molesto con la gente "bien" con los normales.
Con los pendejos y pendejas de todas las edades que van a comer fritangas, a sentarse y a ver lo que pasa, entre eso que pasa por sus narices estoy yo cada 1 min 10 segundos. Me molestan los pendejos que se quieren hacer los chistosos y que gritan a todo pulmón como ordenando: "1, 2, 1, 2" o los mediocres papás que le orden a sus hijos en bicicleta que me ganen la carrera, me dan más pena los mocosos llenos de grasa que apenas pueden dar media vuelta y se regresan a seguir comiendo. Una morra pendeja me mentó la madre ayer porque no le dije la hora, sin saber que m i reloj traía el tiempo cronometrado no el reloj, se indignó.
Tengo la seguridad que los seres humanos no nos conformamos con ser una basura, nos encanta presumirlo y gritar "1, 2, 1, 2" cuando no pueden ni levantarse de su asiento. Es la gente normal.
Lo que me ha motivado honestamente son los mariguanos, que siguen prendiendo su churro pero que ayer le hicieron callar a una niña pendeja que me gritó: "viejo cochino" supongo por el sudor de la camiseta, y le hicieron ver que es mejor sudar la playera, que hacerse el chistoso con el esfuerzo de alguien. Espero algún día pagarles esa muestra de civilidad.
Saliendo tarde de trabajar no me queda otra opción que ir a un jardín muy bonito que está cerca de mi casa, ahí donde está la guitarra de Carlos Santana y donde hace presentaciones cuando viene, últimamente he estado a punto de soltar una generalizada mentada de madre.
Al principio me molestaba el olor dulzón de la mariguana quemándose, y sentía deseos de llamar a la policía para que se los llevaran pues cometene un delito. Pero últimamente estoy más molesto con la gente "bien" con los normales.
Con los pendejos y pendejas de todas las edades que van a comer fritangas, a sentarse y a ver lo que pasa, entre eso que pasa por sus narices estoy yo cada 1 min 10 segundos. Me molestan los pendejos que se quieren hacer los chistosos y que gritan a todo pulmón como ordenando: "1, 2, 1, 2" o los mediocres papás que le orden a sus hijos en bicicleta que me ganen la carrera, me dan más pena los mocosos llenos de grasa que apenas pueden dar media vuelta y se regresan a seguir comiendo. Una morra pendeja me mentó la madre ayer porque no le dije la hora, sin saber que m i reloj traía el tiempo cronometrado no el reloj, se indignó.
Tengo la seguridad que los seres humanos no nos conformamos con ser una basura, nos encanta presumirlo y gritar "1, 2, 1, 2" cuando no pueden ni levantarse de su asiento. Es la gente normal.
Lo que me ha motivado honestamente son los mariguanos, que siguen prendiendo su churro pero que ayer le hicieron callar a una niña pendeja que me gritó: "viejo cochino" supongo por el sudor de la camiseta, y le hicieron ver que es mejor sudar la playera, que hacerse el chistoso con el esfuerzo de alguien. Espero algún día pagarles esa muestra de civilidad.
Etiquetas:
deportes,
enojado,
vida cotidiana
jueves, junio 14, 2007
domingo, mayo 06, 2007
Dos noticias
Una buena

Y una mala.
Fui último.
Jajajja, pero estuvo muy chido. Realmente la meta era terminar con ese tiempo, en mi categoría fui el único aficionado, todos los demás profesionalísimos. En fin, me gustó. Voy por otra carrera que quizá sean los 10 km de Mural y claro a mejorar el tiempo.
Gracias a todos por su apoyo.

¡A güevo!
Y una mala.
Fui último.
Jajajja, pero estuvo muy chido. Realmente la meta era terminar con ese tiempo, en mi categoría fui el único aficionado, todos los demás profesionalísimos. En fin, me gustó. Voy por otra carrera que quizá sean los 10 km de Mural y claro a mejorar el tiempo.
Gracias a todos por su apoyo.
Etiquetas:
deportes,
fiestas,
vida cotidiana
miércoles, mayo 02, 2007
Multipost
Varios temas y ninguno interesante.
Hace un calor de la fregada. Ayer como fue dia no hábil mi familia fue a un balneario, pero había 500 personas en las albercas y decidí no entrar. Estoy empanzonado de agua y no se me quita ni el calor ni la flojera.
Ahi va la preparación para la carrera, luego de las albercas y de comer me fui a mi casa y de ahí a correr a Chiquihuitán, un pueblo que está como a 4 kilómetros y medio de Autlán, la ida y la vuelta o sea como 9 km, quizá menos, nadie sabe la distancia exacta hizo 40 minutillos. Pero me duele un poco mi dedo índice del pie derecho y me preocupa.
Cien Años de Soledad me tiene apesumbrado las primeras páginas son divertidas con todas las locuras de los Buendía, la narrativa es lindísima y quería conocer Macondo, luego el periodo de guerras, las citas de otros libros de Márquez, he tenido pesadillas con gente con cola de puerco.
Me preocupé por cosas bien pendejas. Pero recordé una frase de Noesh y la aplica: Las Divas no se despeinan. Nadie que me pregunte en público o en privado conocerá esas cosas.
Espero la liguilla para ver campeonas a las Chivas otra vez.
Ya terminé de trabajar por hoy. Así que ya me voy. Estoy triste porque quiero tomarme una cerveza y no lo haré por la carrera del domingo.
Les dejo una foto que no tiene nada que ver con nada.
Es una Coca Cola con Hielo, quisiera estar dentro de ahí.
Hace un calor de la fregada. Ayer como fue dia no hábil mi familia fue a un balneario, pero había 500 personas en las albercas y decidí no entrar. Estoy empanzonado de agua y no se me quita ni el calor ni la flojera.
Ahi va la preparación para la carrera, luego de las albercas y de comer me fui a mi casa y de ahí a correr a Chiquihuitán, un pueblo que está como a 4 kilómetros y medio de Autlán, la ida y la vuelta o sea como 9 km, quizá menos, nadie sabe la distancia exacta hizo 40 minutillos. Pero me duele un poco mi dedo índice del pie derecho y me preocupa.
Cien Años de Soledad me tiene apesumbrado las primeras páginas son divertidas con todas las locuras de los Buendía, la narrativa es lindísima y quería conocer Macondo, luego el periodo de guerras, las citas de otros libros de Márquez, he tenido pesadillas con gente con cola de puerco.
Me preocupé por cosas bien pendejas. Pero recordé una frase de Noesh y la aplica: Las Divas no se despeinan. Nadie que me pregunte en público o en privado conocerá esas cosas.
Espero la liguilla para ver campeonas a las Chivas otra vez.
Ya terminé de trabajar por hoy. Así que ya me voy. Estoy triste porque quiero tomarme una cerveza y no lo haré por la carrera del domingo.
Les dejo una foto que no tiene nada que ver con nada.
Es una Coca Cola con Hielo, quisiera estar dentro de ahí.
Etiquetas:
deportes,
fiestas,
Fotos,
fútbol,
reflexiones,
vida cotidiana
domingo, abril 29, 2007
Carlos Efrén Rangel el Corredor
Hay gente que hace ejercicio toda su vida y para la que correr ocho kilómetros no es nada. Pero para mí será todo un reto y parte de la verdadera carrera en la que haré comer polvo a Poncho.
En fin, el próximo domingo correré la “carrera del trabajador” un circuito de "3.7 Km" 3.7 Km por las calles de Autlán al que le daré dos vueltas con el único objetivo de terminar vivo y en la meta. El pronóstico de tiempo es reservado, espero correrlos en no más de 40 minutos.Ya les platicaré, pero es la primera carrera en la que participaré a pesar que a veces me pega lo deportista y he corrido fuera de competencia hasta más distancia.
Pero me da nervio y más porque los organizadores que es"la Jefatura" Jefatura de Deportes de Autlán ya me traen en carrilla. En fin. Ya les platicaré cómo me fue. Voy a correr.
Consejos, porras y demás. Serán bienvenidos.
En fin, el próximo domingo correré la “carrera del trabajador” un circuito de "3.7 Km" 3.7 Km por las calles de Autlán al que le daré dos vueltas con el único objetivo de terminar vivo y en la meta. El pronóstico de tiempo es reservado, espero correrlos en no más de 40 minutos.Ya les platicaré, pero es la primera carrera en la que participaré a pesar que a veces me pega lo deportista y he corrido fuera de competencia hasta más distancia.
Pero me da nervio y más porque los organizadores que es"la Jefatura" Jefatura de Deportes de Autlán ya me traen en carrilla. En fin. Ya les platicaré cómo me fue. Voy a correr.
Consejos, porras y demás. Serán bienvenidos.
Etiquetas:
amigos,
deportes,
vida cotidiana
martes, abril 10, 2007
A cien pesos el kilo
Poncho (-_-) está gordo. Yo también.
Ambos pensamos que somos más galanes así y que a las mujeres les parece más sexys nuestras panzas que los abdómenes (o como se escriba) de lavadero que tienen otros güeyes.
Pero como somos bien machos y nos gusta ganar en todo apostamos a perder peso, no es cosa de nenas con dietas y ejercicios; es cosa de hombres: dinero, cien pesos que se le pagará por kilo perdido a quien pierda más peso en los próximos tres meses.
Ya me pesé y tengo 12.5 kilos de más. Es decir con mi 1 metro ochenta centímetros de estatura debería pesar ochenta kilos, pero peso 92.5 kilogramos. No sufro obesidad, la gozo a cada instante de placer comilón. Pero ahora es cuestión de orgullo.
Ya comencé a cenar cereal con leche descremada, a desayunar te y licuado Herbalife, eliminé panes, galletas, chocolates y pastelitos de mi alimentación, ya tomaba mucha agua pero tomaré más y ayer corrí diez vueltas a un campo de fút, hoy en la tarde también correré y haré abdominales y lagartijas.
En algún lugar tengo que esconder 12.5 kilogramos. Si alguien sabe de un buen escondite me avisa.
Ambos pensamos que somos más galanes así y que a las mujeres les parece más sexys nuestras panzas que los abdómenes (o como se escriba) de lavadero que tienen otros güeyes.
Pero como somos bien machos y nos gusta ganar en todo apostamos a perder peso, no es cosa de nenas con dietas y ejercicios; es cosa de hombres: dinero, cien pesos que se le pagará por kilo perdido a quien pierda más peso en los próximos tres meses.
Ya me pesé y tengo 12.5 kilos de más. Es decir con mi 1 metro ochenta centímetros de estatura debería pesar ochenta kilos, pero peso 92.5 kilogramos. No sufro obesidad, la gozo a cada instante de placer comilón. Pero ahora es cuestión de orgullo.
Ya comencé a cenar cereal con leche descremada, a desayunar te y licuado Herbalife, eliminé panes, galletas, chocolates y pastelitos de mi alimentación, ya tomaba mucha agua pero tomaré más y ayer corrí diez vueltas a un campo de fút, hoy en la tarde también correré y haré abdominales y lagartijas.
En algún lugar tengo que esconder 12.5 kilogramos. Si alguien sabe de un buen escondite me avisa.
Etiquetas:
amigos,
deportes,
vida cotidiana
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
