miércoles, octubre 18, 2006

La teoría de los platos rotos

Otro retrato

Todos quienes hemos tenido novia (o novio para el caso de lectoras o lectores gays) sufrimos con una realidad descubierta y nombrada por su servidor y el Negro Oscar Molgado alguna vez luego de muchas cervezas. El 95% de las veces que nos agarramos del chongo lo podemos explicar gracias a (redoble de tambor):

La teoría de los Platos Rotos.


Esta teoría está basada en el hecho de que todas las personas para bien o para mal tenemos una historia amorosa previo haber iniciado la relación actual, ejemplos: Romeo antes de Julieta ya se había besuqueado con otras, igual que Julieta con otros; Molgado anduvo con otras antes que con Cristy, como Cristy ya había andado con otros; antes que Martha por mi vida pasaron Patricia, Carmen y por la vida de Martha también pasó alguien más. Es la cosa más normal del mundo.

Pues uno de los problemas más graves a los que nos enfrentamos es que el pasado nos persigue a todos.

De esta manera nos comportamos con extraño patrón que se ejemplifica de la siguiente manera: si el ex-novio de Martha la dejaba plantada cada vez que iba a jugar fútbol, cada vez que yo diga que voy a jugar fútbol, tendré problemas y no porque yo no regrese a la hora que prometí regresar o porque me vaya a otro lado. Se hará un grave problema, pero grave.

Otro ejemplo, en mi anterior relación el tema de los Ex fue un conflicto, me metí en una de broncas que quizá algún día cuente y que ahora no se pueden imaginar. Cuando comencé a andar con Martha me hizo ruido saber de sus ex novios a un grado de celos infantiles, tarados y mala leche.

¿Porqué se llama la teoría de los Platos Rotos? Fácil. Porque el 95% de los problemas que tenemos como pareja, lo que hacemos es pagar los platos rotos que rompieron antes y cobrar los platos rotos que otras rompieron; más claro: yo le cobré a Martha los platos rotos que quebraron Carmen y Patricia y Martha me cobra los platos que rompieron sus ex novios. Como Carmen y Patricia le cobran ahora a sus respectivos novios los platos que sin duda y sin remedio quebré (algunas veces me eché la loza completa. Snif).

El pasado puede ser lindo, pero hay que dejarlo ahí y no clavarse con las malas experiencias, es sumamente sano para todos.

La solución es diferente en cada problema, pero en todas se comienza donde mismo. Para arreglar un problema hay que hacerlo consciente. Esa es la máxima.

Así que mis estimados compas y comadres, cuates y cuatas: la próxima vez que su relación se torne turbulenta pregúntense si tras la bronca no está la figura de un personaje del pasado y en este momento se cobra la factura de las heridas de ayer, o es una barrera de protección para no volver a sufrir lo mismo, que es otro de los principios de esta regla.

Dándose cuenta del problema uno puede tomar sabias desiciones. La que yo tomé en el caso de los exnovios de Martha fue la más sana, los teletransporté muy a la lejos, entendí que no tengo porqué competir con ellos y dejé de pensar que en este momento eran una bronca actual como los fueron en mis anteriores relaciones. Y que no tenía porqué hacer pasar malos ratos a Martha por metidas de pata que no dió ella. Como ella no tendría que hacerme pasar malos ratos a mí por metidas de pata de otros.

¿Entendieron?

Sin más.
Le seguimos luego.

PD. Lo que no entendieron es porqué la foto y es bien fácil. La neta es otra muestra gráfica de que soy un bombón cubierto de chocolate. ¿No?

jueves, octubre 12, 2006

De aquí me viene lo cuentero

Don Pedro

Una vez estaba mi abuelo en su Coamil, a dos o tres kilómetros de su casa, cuando vio que tras el cerro se distinguía una tormenta, no tenía ganas de bañarse así que tomó sus cosas y comenzó a correr.
La tormenta se enojó, no le pareció bien que un campesino menudo y chaparro quisiera escapar de su furia y lo comenzó a perseguir.
La carrera fue de competencia olímpica, mi abuelo corría con todas sus fuerzas esquivando árboles que caían, brincando piedras y de vez en cuando dándose tiempo de voltear a ver a la tormenta.
Y la veía cerca, enojada, desesperada porque las zancadas de mi abuelo eran más rápidas que todos sus esfuerzos por mojarlo.
La lucha terminó justo al llegar a casa, mi abuelo entendió que por el bien de la humanidad él tenía que hacer un pequeño sacrificio con su ego, así que para evitarle a la tormenta una peligrosa frustración, dejó que una gota de lluvia cayera en el talón del último pie que metió a su casa.

De ahí me viene lo cuentero. Esa maña de dejarme fascinar por la ilusión, la metáfora, lo imposible, la salvación y el heroísmo.

Otra vez el presidente Carlos Salinas andaba enojado con la gente de Jalpa porque el PRI no había sacado muchos votos, así que mandó helicópteros a espiar a los sospechosos de subversivos. Mi abuelo fue víctima justo en el momento en que quería ir al baño en el cerro, como ya no aguantaba más tuvo que tomar medidas drásticas.
Juntó cinco piedras y las lanzó contra el Helicóptero, con la suerte de que les pegó justo en el motor y la nave cayó, él hizo sus necesidades y en cuanto acabó llegaron otros helicópteros que se llevaron a los heridos. La noticia no salió en ningún periódico.

Mi abuelo no se enteró de revolución. Por eso trabajó en parcelas que le prestaban caciques del pueblo con la condición de que les diera la mitad de la cosecha, sabía arar con Yunta de Bueyes. También es peluquero, carpintero, albañil, artesano, campesino, caporal, matancero e inventor.

Mi abuelo dice que si alguien le da las piezas él seguro que podría armar un avión.

Yo digo que mi abuelo es cuentero y agradezco que así sea, que me lo haya transmitido y que aún pueda disfrutarlo. Aunque ya eso de contar sus aventuras lo deja para días en que ninguna tormenta lo persigue.

Sin más.
Le seguimos luego.

sábado, octubre 07, 2006

Cuento a la Poe

Los titulares de los periódicos esa mañana fueron: “Importante comerciante es encontrado muerto en su domicilio”, la noticia había alterado la acostumbrada calma del tranquilo pueblo del sur de Jalisco, donde yo vivía desde hace años alejado de la agitada vida citadina.

Los rotativos destacaban que a D. prominente comerciante de productos agrícolas, fue sorprendido la mañana anterior recostado en su cama, vestido igual que un día anterior, con unos ligeros rasguños en la mano izquierda, huellas de lápiz labial en la camisa, con una jugosa cuenta pagada en el Bar El Cuervo y encharcado en su vómito; todos decían que había muerto borracho, lo creía incluso la policía, menos mi buen amigo el Agente Investigador de la Procuraduría y prominente abogado penalista Raúl Ponce Anguiano.

Mientras repasaba la nota en el impreso y sorbía trago a trago mi café, me avisaron que Raúl Ponce me visitaba, sospeché a qué venía pero decidí no abordar el tema hasta que él lo hiciera. Caballero ante todo, Raúl quiso saber mi estado de salud, el andar de mi familia y mi opinión respecto a algunos temas simples de la política local, por fin pronunció la pregunta que yo esperaba.

Como veo que ya leíste la noticia sé que estás enterado. ¿Crees que haya sido un suicidio? El Ministerio Público ha decidido no seguir más líneas de investigación, toda vez que escuchó la declaración de los empleados de D. que aseguran lo vieron entrar a su habitación por la noche y tambalearse por el alcohol, cosa que se comprueba con la cuenta que le encontramos en su bolsillo. ¿Crees que fue de borracho?
Le respondí:

No me sorprende que D. haya ingerido alcohol esa noche. Todos sabemos que tenía ese gusto. Como también sabemos que no muy pocos hombres importantes de este pueblo están contentos por el suicidio; toda vez que D. invirtió una buena parte de su fortuna en apoyar la campaña política del próximo alcalde. Sabemos además que era aficionado a las mujeres, que entre más hermosas provocan más problemas.

Sabía que tú tampoco te comes la idea del borrachazo. Pero no tenga una sola prueba para argumentar lo contrario.
Y le pegó fuertemente a la mesa con el puño derecho, tanto así que tuve que reaccionar rápido para levantar el café antes de que nos quemara a los dos, después de eso mi amigo salió a toda prisa y sólo alcanzó a gritarme antes de subir a su auto:

Ya lo tengo, ya lo tengo. Por favor llama a tu amigo Luis y dile que me contacte.

Así lo hice, Luis un joven reportero de un periódico local, era de la simpatía de Raúl a pesar de su juventud por la lucidez de sus comentarios y por haber ayudado a la policía a resolver varios crímenes, sobre todo los relacionados con las computadoras.

No encontraba relación alguna entre D. Raúl, Luis, su visita, los periódicos aún así llamé a Luis y le pedí que se comunicara con Raúl.

Duré algunos días sin saber de ninguno de los dos, no contestaban el teléfono, no visitaron a la hora de la lectura como solían hacerlo, y tampoco los encontré en los cafés y bares donde solíamos platicar.

Hasta que una noche, una semana después del crimen a mi celular llegó el siguiente mensaje de texto:

Lo he resuelto amigo, y no pudo haber sido sin tu ayuda, lee mañana el periódico.


Traté de encontrar a Raúl pero no pude, me fui a dormir sin tener una explicación. A la mañana siguiente corrí a comprar el periódico, el titular decía: “No fue de borracho” en la página principal había esta nota firmada por Luis:

D. fue asesinado por R. en su propia habitación
Por: Luis H. Martínez

La noche del 15 de oct de 20.. en su domicilio el comerciante D. fue asesinado por quien fuera su socio y amigo R. luego de una noche de copas y debido a deudas de dinero y de amor.
De acuerdo a la investigación del Agente de la Procuraduría de Justicia Raúl Ponce Anguiano D. y R. estuvieron la noche del crimen en el Bar El Cuervo, se emborracharon y luego fueron a continuar la fiesta a casa de D.; R. bajó del auto antes (por eso los empleados no lo vieron) y con el permiso del dueño entro a la habitación de D. en lugar de el baño donde aseguró que iría.
Ahí preparó un último trago que contenía una sustancia conocida en el mundo criminal como “Polvo de Ángel” que es un poderoso veneno, imperceptible en los primeros exámenes pero evidente días después. Los químicos de la Policía ya confirmaron el Polvo de Ángel en la ropa de D.
R. fue descartado por los investigadores en un principio porque se pensaba era el único amigo leal de D. Sin embargo se descubrió en un estudio a las cuentas de sus empresas que R. adeudaba quince millones de pesos y que además, D. tenía en su computadora personal fotografías que lo comprometían sentimentalmente con la ex esposa de R. Además el lápiz labial hacía pensar que de haber sido asesinato, sería una mujer la implicada.
Raúl Ponce explicó: “cuando D. consumió el Polvo de Ángel se comenzó a asfixiar, se golpeo en la mano con la mesa de noche y se rasguñó con un ventilador que estaba ahí. R. confesó después que él había manchado la camisa con el lápiz labial para distraernos y que había salido sin que los empleados lo vieran, el veneno provocó el vómito”.

La noticia me daba explicó cabalmente la muerte de D. pero no en qué había ayudado yo a resolver el crimen. Raúl llegó en ese momento y me estrechó en un poderoso abrazo. Evité los formalismos y pregunté:

Dime en qué te ayude yo a resolver el crimen.

Fue indirectamente amigo mío, cuando con mi puño golpee tu mesa, recordé que un joven agente en su error había golpeado la mesa de noche de D. y había despedido un ligero olor a perfume, que pasó desapercibido, y una ligera nube de polvo que recordé pero que no llamó mi atención. Cuando le pegué a tu mesa, recordé el incidente y lo relacioné con la numeración de enemigos de D, que hiciste. Pensé que habíamos sido muy obvios y que teníamos que pensar en lo contrario.
Lo demás, fue sólo dejar la investigación de las cuentas a Luis, y la confesión de R. en manos de dos de mis compañeros, que aunque no son muy inteligentes, saben donde apretar para hacer decir verdades.


Bebí café, lo había entendido. Los compañeros de Raúl, en serio que sí saben sacar verdades.

martes, octubre 03, 2006

Jalpa en imágenes

El titular del presente espacio cotorreador padece de dolor de encia y lo de hablar, hasta escrito le cuesta trabajo. Así que ahí le dejo en imágenes los pormenores del fin de semana en Jalpa.

Caminito
Ya me andaba por llegar a los tacos en Tecolotlán.

El Cirio Pascual
El cirio Pascual. Permanece encendido todo el año

Efraín y Daniela
Esa niña es admiradora del Peje, cada que me ve dice: ¡Cállese chalalaca!

La quinceañera
La Quinceañera, ahh la edad de las ilusiones y de que ya la dejarán tener novio. Buitres mejor cierren este blog.

Y la banda toque y toque.
Mi gusto es y quien me lo quitará. Ajúa.

Mi tía Isabel
Mi tía Isabel que nos hizo de comer bien rico y le dijo a Martha: "¿Para qué te pusiste en engorda?" juar juar.

Querias ir a los elotes
Fuimos a los elotes y se le pegó un gusano en la cabeza, no alcancé a tomarle foto porque Martha brincaba como chapulín.

Caballo

La sombra del equino
El caballito propiedad de mi abuelo.

Sí hay más.
Pero igual le seguimos luego.

domingo, octubre 01, 2006

Lo prometo

Regresaría más temprano.
Pero las peores tormentas retrasaron el regreso.
Tengo muchas fotos mías y de Martha de este fin de semana, mañana las subo.
Ahora sólo quiero tocar tierra firme.

Sin más.
Le seguimos luego. Lo prometo.

jueves, septiembre 28, 2006

Como si no tuviera muchas cosas qué hacer

Pero es que ya me cansé de que sea la foto de Jollete lo primer al ver cuando entro aquí. Mejor les dejo esta foto mía que me tomó Fabián y que la verdad es que me veo bien guapo.

Carlos Efrén en Tecopatlán

Además para decirles dos cosas:

  • Martha me visita este fin, yuju.
  • El sábado pierden las aguiluchas.

Después de eso escribiré algo más. Por lo pronto sólo esas dos cuestiones ocupan mi mente.

Sin más.
Le seguimos luego.

martes, septiembre 26, 2006

Y soy el alma de la fiesta

Cuando voy a alguna fiesta que se torna aburrida cuento los tres chistes que me sé. Cuando termino de contar esos chistes y la gente sigue aburrida entonces les cuento algo en lo que todo mundo se interesa.

Les cuento que fui compañero de clase de la tristemente célebre POP Star Jollete Navarrete y todo cambia de tono.

Les plático que cuando estaba en la escuela Jollete se esforzaba por mostrar su talento y cantar a la menor provocación, así fuera cualquier clase o la cafetería escolar.

Les interesa mucho a los festejados aburridos saber que Jollete tiene más granos en la cara que un elote, que a pesar de su declarado amor a la iglesia católica sumía el abdomen y "paraba" pompi y bubi cuando Iván García Aceves le decía que le tomaría fotos tipo Maxim.

¿En serio canta así? - Me preguntan todos.
No cantaba tan jodido. - Les respondo.


Les platico aquella que vez que la futura estrella de La Academia no movió un solo dedo más que para peinarse y maquillarse en la producción de un infomercial de la clase de tele, para salir cinco segundos a cuadro y sonreir mientras sostenía una caja y al final llevarse las manos a la cara, dejar saltar un par de lágrimas y decir:

Muchas gracias a todos, a los maquillistas a las peinadoras. Sin ustedes no hubiera podido hacerlo.


En fin. Parte de las cosas que cuento cuando las fiestas son aburridas es que el mail de Jollete era barbiejollete@... que se avergonzaba si algún profesor en lugar de Jollete le decía Guadalupe y que me muero de miedo de que la señora mamá de Jollete me demande por escribir este post y hablar de su hija para hacerme famoso a costillas de su hija. En serio me da miedo.

Pero la señora mami de Jollete debe saber que sólo ofrezco un tema de conversación para hacer leña del árbol caído, todos nos reímos de Jollete, imitamos los gritos con los que decía cantar y la fiesta vuelve a tener vida.

Ofrezco más razones para comernos a la estrellita y me convierto en el alma de la fiesta.

Sin más.
Le seguimos luego.

domingo, septiembre 24, 2006

Aquí hay gato encerrado

Jiji.

Gato encerrado

Para gato encerrado éste.

Sin más.
Le seguimos luego.

viernes, septiembre 22, 2006

Lo que quería y lo que tengo

Hace meses cuando aún estaba en la universidad apunto de graduarme tenía espectativas bien definidas de lo qué quería hacer con mi futuro, sueños bien lindos pues.



Esperaba seguir en Guadalajara y hacer carrera en algún periódico tapatío, continuar con mi estancia en la casa cerca a Periférico Sur y López Mateos, asistir al ITESO de vez en cuando para saludar a mis amigos.

Esperaba que las noches de banda en casa de Selene fueran constantes y que la legión zampoada no se perdiera en el agetreo de la vida cotidiana, que siempre hubiera espacio para la cáscara con los Burros Salvajes y las Mulas.

Y lo más importante conservar esas amistades, independizarme de mi familia y ver a Martha cada noche después de trabajar. Autlán estaba en mis espectativas lejanas.

Lo que quería era uno de esos sueños de grandeza mal fundados en donde se espera que todo caiga por añadidura a la carrera universitaria, y donde la visión de las amistades que piensan que tienes futuro basta para convencer a cualquier empresario.

Luego la fiesta terminó.

Y aparecieron semanas amargas de espera de llamadas, de frustraciones y malos entendidos. Semanas en que sólo tenía cuatro pesos para pagar el 380 y viajar de mi casa a casa de Martha y llegar malhumorado a quejarme, a contarle como si ella no lo supiera, que todo estaba de la fregada.

Llegaron llamadas y no eran de Guadalajara, todas de Autlán donde me invitaban a la Radio, a hacer un periódico, a vivir en mi casa y decidí lo que ya todos saben y me regresé.

Sacrifiqué muchas horas con Martha, muchas sesiones de café con Imelda, noches de Mutua, Burros Salvajes y todo lo que yo esperaba tener al finalizar la universidad.

Recientemente platicaba con Edith y aunque no se lo dije sí lo pensé. Entre lo que uno espera hacer y lo que de verdad puede hacer, hay en la mayoría de los casos una distancia enorme. No hay que olvidar las espectativas universitarias aunque sí reemplantear el camino si es necesario y en mi caso lo fue.

Eso no quiere decir que me halla olvidado de mis amigos o de Martha, ni que lo tengo ahora en Autlán sea una maravilla, pero estoy contento en lo que cabe.

Le cerré las puertas a unas oportunidades pero se las abrí a otras.


Lo peor que pude haber hecho o puede hacer cualquier es vivir quejándose porque las cosas no fueron como esperaban, es un mucho de testarudéz de nuestra parte esperar que los días de ahora sólo fuera una continuación de las fiestas de ayer.

Lo que esperaba tener y lo que tengo ahora no se parece en nada, pero en nada. Aún así creo que no todo está mal.

Sin más.
Le seguimos luego.

martes, septiembre 19, 2006

El sueño de Miguelonsh

No quiero que se vayan a emocionar bastante. La verdad no espero publicar todos los días, pero ahora se juntaron dos cosas, la primera es que estoy como niño con juguete nuevo con este Blog personal, la otra es que revisaba mi carpeta de correos recibidos y me encontré uno de mi buen amigo Miguelonsh a quien le mando un abrazo hasta Culiacán. Por ser muy bueno se los comparto, pero no se emocionen que no publicaré diario.


Efrén:
Si se te hizo raro lo del rinoceronte chiquito, recientemente tuve otros sueños de ese talante.
Soñé que estábamos en una especie de atrio de iglesia (alguna banda de la escuela), y de repente entre un montón de basura cerca de la escalera de ingreso, encontré una mosca gigante muerta… como del tamaño de un gato.
Marthuchis traía cámara y pensé inmediatamente en hablarle para que le tomara una foto, voltee y vi una chava muy parecida a ella, así cagadita pero un poco más delgada y con la nariz más fina, y le digo:

─ ¡Estás igualita a una amiga! ─

─ ¿En serio? ─ Me contestó como dudando.

─ ¡Hey, Marthuchís! ─ Le llamé.

Estaba platicando con quien sabe quién, lo dejó y fue hacia donde estaba yo.

─ Mira encontré a tu hermana perdida ─ Le dije.

─ ¡Ay, neta!─ Dice como alegre y asombrada.

─ No, pero a ver, tómale una foto a esta cosa─ de indiqué señalando donde estaba la Mosca Gigante.

─ ¡¿Ay, qué es eso?! ─ Exclamó Martha sorprendida.

─ No sé como que una mosca gigante ─ Le respondí

En eso llegaste tú.

─ ¿Qué hay?, ¿Qué haciendo? ─ Preguntaste.

─ ¡Mira esa chingadera! ─ Te dije señalando a la Mosca.

─ ¡A la Verga! ─ Exclamaste y se le medio desprendió la cabeza.

Martha le tomó las fotos, y en eso llegaron unos cholillos como de secundaria, y empezaron a patear el cadáver hasta que lo deshicieron. La doble de tu señora como que puso cara de “¿Qué pedo con estos?”, y se volvió a leer un libro que traía en las manos. Después de eso nos fuimos los tres por la escalera dejando a la homónima en su lectura.

¿Qué te parece?

Atte:

Miguelonsh.


Increíblemente bueno Migelonsh.
¿Y a ustedes? Estimados lectores, ¿a poco mi amigo no escribo bien lindo? Snif.

Sin más.
Le seguimos luego.

lunes, septiembre 18, 2006

Hoy comienzo con este blog


Escribo en otro blog pero ahí escribo cosas serias de mi trabajo como periodista.
Como ya me gustó mucho esto de escribir en un Blog, decidí abrir uno que sirva para otra cosa además de contar noticias, y que me permita mi más grande anhelo desde que escribo en Blog: publicar post que tengan más de una palabra como título y con apuntes más pequeñitos.
Aquí les dejo el primero, con un estilo refriteado de muchos lados. Ni modo, no dije que sería totalmente original.




Diez cosas que debes saber de mí antes de leer el blog.


1.- Que mi nombre completo es Carlos Efrén Rangel García, tengo 22 años y vivo en Autlán Jalisco.
2.- Que de niño mis papás de decían "Buli" y ahora algunos cuates me dicen Yuki. No tengo más apodos, que yo sepa.
3.- Que Martha es un año y medio más grande que yo y que eso me hace sentir importante.
4.- Que aún con todos esos nombres y apodos. Me dicen Carlos o Efrén. Pero nunca juntos.
5.- Que conoci a Madona y a Michael Jackson hasta que tenía catorce porque vivía en un rancho de 500 personas. Ni Madona ni Jackson me gustan.
6.- Que me gusta fumar Camel, pero ya no fumo tanto para cuidar mi salud. Snif.
7.- Que quería ser futbolista de grande, que no lo logré. Pero que me gusta mi trabajo de reportero.
8.- Que me gusta más escribir que leer, y que me gusta García Márquez, Jorge Ibargüengoitia, Jaime Sabines, Juan Rulfo e Isabel Allende.
9.- Que uso barba desde la graduación y que así me la dejaré.
10.- Que no cambio una cerveza por un brandy.

Cualquier duda, podría ser aclarada.

Sin más.
Le seguimos luego.