Espero no retractarme al rato, pero mis primeras impresiones con respecto a la mítica sacada de las muelas del juicio me parece un tanto exageradas. No me hago el valiente nada más porque sí. La operación duele, como cualquier otra extracción. La encia queda un poco más lastimada que en otro procedimiento, pero tampoco es para morir.
Comí y no quedé con hambre. Chayote cocido y caldito de pollo. Suavecito, pero aquello de comer con popote durante una semana ¡baaah! sospecho que mi doctor es una reata.
En fin, lo que sí es que tengo el cachete inflamado. La verdad es que podría ponerles una foto mía en este momento para mostrarles mi cachete. No le encuentro sentido porque me encontré otro cachete que es igualito al mío ahorita. El de Kiko. Nada más quítenle la cara de imbecil y ese soy yo.
En fin, espero no tener que retractarme. Voy a descansar el fin de semana. Así que espero que EU no invada Chiquihuitán, o que Emilio venga a emborracharse al Nápoles, pa descansar agusto. Lo demás, bien puede esperar.
Por cierto que me contaron un chiste muy malo:
Imitación chafa de Teo González: "Güey, que te vas a volver loco y ya no podrás ser abogado".
Yo: ¿Por?
Imitación...: Pos porque perdiste el juicio. La muela del juicio...
Ah ya vámonos.
viernes, enero 22, 2010
jueves, enero 21, 2010
Conversación interesante y verdadera
Yo, al mesero: "Traéme por favor una XX Oscura".
Mesero: "Sí".
Mi compa Chilango: "A mí dame cinco laguer por favor".
Mesero: "Mmm, le traigo de una por una, si gusta".
Chilango: "Es que yo quiero cinco cervezas".
Mesero: "Se le van a calentar, mire, le traigo una y cuando se la termine le traigo la otra".
Chilango: "Es que yo quiero cinco cervezas".
Mesero: "¿Cinco cervezas para que sean diez? Porque tengo 2 por uno. ¿O cinco cervezas?"
Chilango: "Tú traéme por favor cinco cervezas".
Yo: -_-
Mesero: le voy a traer una, nada más.
Chilango. "Ah pues traéme las que te den tu chingada gana".
Y el mesero se fue indignado.
Así empezó una mítica fiesta. Que hace unos días inicié a contar aquí. Espero terminar de hacerlo eventualmente.
Mesero: "Sí".
Mi compa Chilango: "A mí dame cinco laguer por favor".
Mesero: "Mmm, le traigo de una por una, si gusta".
Chilango: "Es que yo quiero cinco cervezas".
Mesero: "Se le van a calentar, mire, le traigo una y cuando se la termine le traigo la otra".
Chilango: "Es que yo quiero cinco cervezas".
Mesero: "¿Cinco cervezas para que sean diez? Porque tengo 2 por uno. ¿O cinco cervezas?"
Chilango: "Tú traéme por favor cinco cervezas".
Yo: -_-
Mesero: le voy a traer una, nada más.
Chilango. "Ah pues traéme las que te den tu chingada gana".
Y el mesero se fue indignado.
Así empezó una mítica fiesta. Que hace unos días inicié a contar aquí. Espero terminar de hacerlo eventualmente.
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martes, enero 19, 2010
sábado, enero 16, 2010
Consejo
Deje de sufrir. Ya no más cachetadas de su mujer si usted le dice a ella Gorda.
La siguiente vez, tómela con cariño de la cintura, trate de levantarla y dígale amorosamente:
"Perdón mi amor, cada día que pasa soy menos fuerte".
La siguiente vez, tómela con cariño de la cintura, trate de levantarla y dígale amorosamente:
"Perdón mi amor, cada día que pasa soy menos fuerte".
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jueves, enero 14, 2010
La coma y la carreta
He querido escribir este post durante todo el día y no han habido comas suficientes para darle un respiro a mi alma, murió, sí murió.
Hoy, fue un día triste para muchos egresados de Ciencias de la comunicación del ITESO. Falleció Raúl Mora SJ, maestro de los que marcan época, que significan mucho para todos y que son un auténtica guía. Para mí, además de todo eso fue mucho más. Mi maestro en el salón seis meses y mi asesor de tesis durante dos años.
Su clase, Análisis del Discurso, era mitológica para los de la carrera, quienes ya la habían tomado advertían que habían clases de baile: danzón, salsa y tango. Que se organizaban muchas comidas y que todas eran académicamente significativas. Era lo especial de esa materia.
Para argumentar, los enterados platicaban que tan visionario en esa área de análisis semiótico (de símbolos, sentido y significado) era Raúl, que su tesis de Doctorado estaba basada en una coma. El análisis de la obra completa de Alfonso Reyes en el que gracias a una coma, descubrió y entendió que un poema, estaba dedicado a su padre. Todo debidamente documentado y fundamentado.
Por Dios que el padre Raúl también era una mina de diamantes. Fue reportero de Proceso en Nicaragua al triunfo del Sandinismo. Escribió en la misma mítica revista la noticia que dió cuenta de la muerte y obra de Jean Paul Sartre. Y entre muchos otros, fue el inventor de un ITESO con esa visión social, humana y cristiana del mundo, que a tantos nos tiene marcados.
Quizá cuando más recuerdo a Raúl es con una lectura alterna de la obra Los Justos de Albert Camus. Ahí hay una parábola que analizada con los métodos moristas le da sentido a mi vida, o por lo menos pretendo que se lo dé. Camus no terminó esa historia, de hecho no sé si aparezca en un auténtico libro religioso. Pero va a las de acá.
"Un sabio y religioso monje recibió la invitación para entrevistarse con Dios. Lo citó un día en la cima de una montaña alta y hermosa. La emoción del personaje fue mayúscula, apenas podía imginar lo que significaría un encuentro con Dios, lo que le podría preguntar, lo que podría saber, el mensaje del que sería poseedor.
Cuando caminaba hacia la cita, se encontró a un hombre cuya carreta se había atascado en el lodo. Vestido con sus mejores ropas (dignas de una entrevista con Dios) dudó en ayudar al hombre en desatascarse y luego seguir su camino. El proceso fue largo y terminó todo sucio. Llegó ya al oscurecer a la cima alta de la montaña. Dios ya no estaba".
Una primera lectura es que a Dios le molesta la gente impuntual. Pero la lectura importante es la que aprendimos todos los que convivimos algún momento con Raúl. La cita con Dios, la cita con la trascendencia, con la vida, no es una cima alta y hermosa llena de flores y halagos. La cita, siempre es en la carreta. Ayudando a quien lo necesita. Ensuciando las mejores ropas. Dios no es la fama, ni el dinero. Es el servicio.
En cada acción espero ser un digno alumno. En cada página escrita de aquella tesis sabía que estaba lejos de ser tan buena como tantas que asesoró o que hizo, pero la hicimos con esa intención.
Mi corazón, el de cientos de personas, necesita una coma, para dar un descanso, para tomar un respiro y para ir al encuentro de Dios en la carreta, siempre en la carreta.
Hoy, fue un día triste para muchos egresados de Ciencias de la comunicación del ITESO. Falleció Raúl Mora SJ, maestro de los que marcan época, que significan mucho para todos y que son un auténtica guía. Para mí, además de todo eso fue mucho más. Mi maestro en el salón seis meses y mi asesor de tesis durante dos años.
Su clase, Análisis del Discurso, era mitológica para los de la carrera, quienes ya la habían tomado advertían que habían clases de baile: danzón, salsa y tango. Que se organizaban muchas comidas y que todas eran académicamente significativas. Era lo especial de esa materia.
Para argumentar, los enterados platicaban que tan visionario en esa área de análisis semiótico (de símbolos, sentido y significado) era Raúl, que su tesis de Doctorado estaba basada en una coma. El análisis de la obra completa de Alfonso Reyes en el que gracias a una coma, descubrió y entendió que un poema, estaba dedicado a su padre. Todo debidamente documentado y fundamentado.
Por Dios que el padre Raúl también era una mina de diamantes. Fue reportero de Proceso en Nicaragua al triunfo del Sandinismo. Escribió en la misma mítica revista la noticia que dió cuenta de la muerte y obra de Jean Paul Sartre. Y entre muchos otros, fue el inventor de un ITESO con esa visión social, humana y cristiana del mundo, que a tantos nos tiene marcados.
Quizá cuando más recuerdo a Raúl es con una lectura alterna de la obra Los Justos de Albert Camus. Ahí hay una parábola que analizada con los métodos moristas le da sentido a mi vida, o por lo menos pretendo que se lo dé. Camus no terminó esa historia, de hecho no sé si aparezca en un auténtico libro religioso. Pero va a las de acá.
"Un sabio y religioso monje recibió la invitación para entrevistarse con Dios. Lo citó un día en la cima de una montaña alta y hermosa. La emoción del personaje fue mayúscula, apenas podía imginar lo que significaría un encuentro con Dios, lo que le podría preguntar, lo que podría saber, el mensaje del que sería poseedor.
Cuando caminaba hacia la cita, se encontró a un hombre cuya carreta se había atascado en el lodo. Vestido con sus mejores ropas (dignas de una entrevista con Dios) dudó en ayudar al hombre en desatascarse y luego seguir su camino. El proceso fue largo y terminó todo sucio. Llegó ya al oscurecer a la cima alta de la montaña. Dios ya no estaba".
Una primera lectura es que a Dios le molesta la gente impuntual. Pero la lectura importante es la que aprendimos todos los que convivimos algún momento con Raúl. La cita con Dios, la cita con la trascendencia, con la vida, no es una cima alta y hermosa llena de flores y halagos. La cita, siempre es en la carreta. Ayudando a quien lo necesita. Ensuciando las mejores ropas. Dios no es la fama, ni el dinero. Es el servicio.
En cada acción espero ser un digno alumno. En cada página escrita de aquella tesis sabía que estaba lejos de ser tan buena como tantas que asesoró o que hizo, pero la hicimos con esa intención.
Mi corazón, el de cientos de personas, necesita una coma, para dar un descanso, para tomar un respiro y para ir al encuentro de Dios en la carreta, siempre en la carreta.
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martes, enero 12, 2010
Las Tortas de la Unión
Hoy iniciaré una nueva sección en este blog. Se que nunca voy a terminar, pero por algo empezaré.
En esta sección haré una reseña para comilones como su servidor. Eso de andar por varios lugares del estado deja como resultado que uno conozca comidas o gusgueritas, a veces famosas y publicitadas, otras no.
Así que cuando sea millonario pondré un restaurante que venda todas esas comidas de Jalisco, tendrá que haber reseña de ahorita se me ocurren:
Los Tacos de Teco.
Las Carnitas de Arandas.
El borrego de Tapalpa.
Las cazuelas de Barra de Navidad.
Las tostadas de Ciudad Guzmán.
Los camarones al Tamarindo en Autlán.
Las tortas del camino a Santa Ana Tepetitlán.
Las nieves en barquillo y con cuchara de Tonalá.
Los centros botaneros de Casimiro Castillo.
El ceviche en rajas de Tenacatita.
Bueno, más las que se acumulen.
Pero hoy hablaré de Las Tortas de la Unión.
Unión de Tula está sobre la carretera federal ochenta, Guadalajara a Barra de Navidad. Es una población pequeña y pintoresca. Hace más frío que en el resto de la región. Ahí tienen una Normal para educadoras, por lo que sus calles están desde endenantes con muchas féminas guapas. También tienen moneros. Por lo menos uno. Es rebueno, vísitenlo.
Sobre la carretera, casi a la mitad del pueblo hay una gasolinera. De hecho la única que tiene el pueblo. Está también a un lado de la central camionera. A un lado de la gasolinera, en el mismo edificio donde están los baños está una tienda. Ahí venden uno de los lonches más sabrosos del mundo.
Son lonches o tortas de panela y lomo. Mis favoritas son las de lomo. Cuestan veinte pesos y una es suficiente para matar el hambre, aunque con ánimo de abusar, es posible comerte dos. El lomo está como en corte bisteck, nada de desebrado, le ponen lo mismo que todo mundo: jitomate, cebolla, lechuga y chile jalapeño.
Antes eran más buenos por que los calentaban en un hornito eléctrico, entonces quedaban tostaditos. La última vez que fui ya lo calentaron en un horrible microondas. Pero siguen buenos.
Los venden desde la mañana y hasta la noche. A mí me gustan a la hora de la comida.
En esta sección haré una reseña para comilones como su servidor. Eso de andar por varios lugares del estado deja como resultado que uno conozca comidas o gusgueritas, a veces famosas y publicitadas, otras no.
Así que cuando sea millonario pondré un restaurante que venda todas esas comidas de Jalisco, tendrá que haber reseña de ahorita se me ocurren:
Los Tacos de Teco.
Las Carnitas de Arandas.
El borrego de Tapalpa.
Las cazuelas de Barra de Navidad.
Las tostadas de Ciudad Guzmán.
Los camarones al Tamarindo en Autlán.
Las tortas del camino a Santa Ana Tepetitlán.
Las nieves en barquillo y con cuchara de Tonalá.
Los centros botaneros de Casimiro Castillo.
El ceviche en rajas de Tenacatita.
Bueno, más las que se acumulen.
Pero hoy hablaré de Las Tortas de la Unión.
Unión de Tula está sobre la carretera federal ochenta, Guadalajara a Barra de Navidad. Es una población pequeña y pintoresca. Hace más frío que en el resto de la región. Ahí tienen una Normal para educadoras, por lo que sus calles están desde endenantes con muchas féminas guapas. También tienen moneros. Por lo menos uno. Es rebueno, vísitenlo.
Sobre la carretera, casi a la mitad del pueblo hay una gasolinera. De hecho la única que tiene el pueblo. Está también a un lado de la central camionera. A un lado de la gasolinera, en el mismo edificio donde están los baños está una tienda. Ahí venden uno de los lonches más sabrosos del mundo.
Son lonches o tortas de panela y lomo. Mis favoritas son las de lomo. Cuestan veinte pesos y una es suficiente para matar el hambre, aunque con ánimo de abusar, es posible comerte dos. El lomo está como en corte bisteck, nada de desebrado, le ponen lo mismo que todo mundo: jitomate, cebolla, lechuga y chile jalapeño.
Antes eran más buenos por que los calentaban en un hornito eléctrico, entonces quedaban tostaditos. La última vez que fui ya lo calentaron en un horrible microondas. Pero siguen buenos.
Los venden desde la mañana y hasta la noche. A mí me gustan a la hora de la comida.
jueves, enero 07, 2010
Dos errores garrafales
La humanidad ha cometido muchos errores garrafales. Pero hay dos que me son en particular muy molestos.
1.- La desaparición del Vocho.
Algún maldito capitalista neoliberal consideró que el Vocho era un peligro para los grandes intereses y que por comprar pintorescos, funcionales y económicos Vochos, todo mundo iría a consumir las horripilantes Hummers, pero tómala, que no. Es una lástima que este vehículo haya sido sacado del mercado. Voto por el presidente que prometa regresarlo a la circulación!!
2.- Dejar de usar sombrero.
El sombrero es una prenda de vestir tan necesaria y amable, que cuando el clima es frío, con sombrero se siente menos, lo he podido constatar y cuando hace calor, cubre del sol y evita cánceres en la piel y todo eso. Además no se trata de que todos usemos sombrero de charro o de ala ancha, hay sombreros de ciudad, elegantes, discretos, pero ya no está de moda. Es una pena.
Que errores tan más grandes.
1.- La desaparición del Vocho.
Algún maldito capitalista neoliberal consideró que el Vocho era un peligro para los grandes intereses y que por comprar pintorescos, funcionales y económicos Vochos, todo mundo iría a consumir las horripilantes Hummers, pero tómala, que no. Es una lástima que este vehículo haya sido sacado del mercado. Voto por el presidente que prometa regresarlo a la circulación!!
2.- Dejar de usar sombrero.
El sombrero es una prenda de vestir tan necesaria y amable, que cuando el clima es frío, con sombrero se siente menos, lo he podido constatar y cuando hace calor, cubre del sol y evita cánceres en la piel y todo eso. Además no se trata de que todos usemos sombrero de charro o de ala ancha, hay sombreros de ciudad, elegantes, discretos, pero ya no está de moda. Es una pena.
Que errores tan más grandes.
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martes, enero 05, 2010
El ocho de enero
El ocho de enero es para el común de los mortales una fecha instrascendente. O para ser más exactos es el octavo día del año. Llevan una semana de dieta y abstinencia alcohólica y tabaquera y ya están con las pilas puestas para que el año sea padrísimo (¡yupi, yupi!).
Para mí y para algunos pocos cientos de personas no. Ese día es el "mero día" de la Feria de Jalpa, Jalisco. De donde son mis papás y abuelos y a donde me gusta ir a descansar y a ver a mi familia.
Objetivamente la feria de Jalpa no es chida. Es decir, el jaripeo es caro y normalmente malito. Los grupos que amenizan los bailes los sacan del Callejón del Vicio de Autlán y cobran igual que como acá cobra Julión o la Recodo. Pero bueno. Tiene su lado romántico.
Jalpa es un pueblo que como miles de México se ha quedado solo. Que vive de las esperanzas y dineros que llegan del norte. Ir en cualquier época del año es ir a un pueblo lleno de pasividad, de calles solitarias, de personas amables, de una tienda que vende papas y refrescos y todo lo que se necesita para irla pasando. Ni pensar en un minisuper. Ni hablar de una cafetería o un bar. Menos de una fábrica.
Durante la feria eso cambia. Hombres y mujeres parecen salidos de cualquier cuento de Juan Rulfo y acuden al jardín, al templo o a la plaza de toros. Llegan muchachas y muchachos que repiten el ancestral ritual del enamoramiento. Amigos de antaño se reencuentran y los brindis son de antología. El pequeño jardin es insuficiente. En la calle venden Cantaritos con tequila. Hay juegos mecánicos.
La cosa empieza a las cinco de la mañana. Los cohetes despiertan a todos y es hora de ir al "Alba". Una ceremonia religiosa. Hace un frío escandaloso que se combate con una canela caliente y pan. Al medio día es el Recibimiento, comida gratis para todo el que vaya. Luego vienen los toros, un jaripeo donde también hace mucho frío y el baile, en el jardín, donde le cobran sólo a los hombres y les ponen un moñito a quienes ya pagaron. Luego más noche y con más frío hay que ver el castillo. La fiesta se acaba, con los últimos gramos de pólvora multicolor que se quema.
De niño me gustaba porque veía a mis papás y a mis tíos contentos. Como olvidándose de la pobreza y de la imperiosa necesidad de huír al norte. Veía como cantar canciones como "Pero que chula es la fiesta del Bajío, ay que lindos sus hembras y su son, rinconcito que guarda el amor mío, mi vida, tuyo es mi corazón", hacía que la nostalgia de estar lejos quedara reducida a nada.
Cada vez que escucho canciones como el mismo Herradero, o como Domingo Corrales, o como Recuerdos Tristes, se me pone la piel de gallina y debe ser por recordar el frío de la Sierra de Tapalpa y el calor de bailar y bailar, de comer sopitos con mi tía Güera frente al jardín, de beberse uno o dos cantaritos, de saludar a la raza. No sé.
A veces puedo ir, a veces no. Cuando no voy no logro abstenerme del ritmo del mundo y me acuerdo de Jalpa, no entiendo cómo los demás pueden ser ignorantes del milagro de la convivencia humana. De la nostalgia por no poder vivir en esa tierra propia. Donde la felicidad se escurre con el reloj, porque por mucha alegría llegará el último castillo y la corona se perderá en la noche oscura y cuando eso ocurra, la fiesta se habrá acabado.
Ya casi es ocho de enero (es cumpleaños de mi tía Lupe, por cierto y era refiestera y la pobre desde que se casó no va) y no sé si podré ir.
Lo que sí sé es que ese día, esté dónde esté, voy a despertar a las cinco y media y afinaré el oído pa escuchar los cohetes. Al medio día comeré cualquier cosa que sabrá a sopitos de picadillo. En la tarde esucharé banda y estaré atento a que griten "¡Puerta!", y en la noche, será momento del baile, del tequila y a la media noche, veré el cielo a ver si descubro los últimos destellos de la corona del castillo.
Pal resto del mundo es el octavo día del año. Para los que tenemos algún vínculo con Jalpa, es el día más nostálgico o fiestero del año. Todo depende.
Para mí y para algunos pocos cientos de personas no. Ese día es el "mero día" de la Feria de Jalpa, Jalisco. De donde son mis papás y abuelos y a donde me gusta ir a descansar y a ver a mi familia.
Objetivamente la feria de Jalpa no es chida. Es decir, el jaripeo es caro y normalmente malito. Los grupos que amenizan los bailes los sacan del Callejón del Vicio de Autlán y cobran igual que como acá cobra Julión o la Recodo. Pero bueno. Tiene su lado romántico.
Jalpa es un pueblo que como miles de México se ha quedado solo. Que vive de las esperanzas y dineros que llegan del norte. Ir en cualquier época del año es ir a un pueblo lleno de pasividad, de calles solitarias, de personas amables, de una tienda que vende papas y refrescos y todo lo que se necesita para irla pasando. Ni pensar en un minisuper. Ni hablar de una cafetería o un bar. Menos de una fábrica.
Durante la feria eso cambia. Hombres y mujeres parecen salidos de cualquier cuento de Juan Rulfo y acuden al jardín, al templo o a la plaza de toros. Llegan muchachas y muchachos que repiten el ancestral ritual del enamoramiento. Amigos de antaño se reencuentran y los brindis son de antología. El pequeño jardin es insuficiente. En la calle venden Cantaritos con tequila. Hay juegos mecánicos.
La cosa empieza a las cinco de la mañana. Los cohetes despiertan a todos y es hora de ir al "Alba". Una ceremonia religiosa. Hace un frío escandaloso que se combate con una canela caliente y pan. Al medio día es el Recibimiento, comida gratis para todo el que vaya. Luego vienen los toros, un jaripeo donde también hace mucho frío y el baile, en el jardín, donde le cobran sólo a los hombres y les ponen un moñito a quienes ya pagaron. Luego más noche y con más frío hay que ver el castillo. La fiesta se acaba, con los últimos gramos de pólvora multicolor que se quema.
De niño me gustaba porque veía a mis papás y a mis tíos contentos. Como olvidándose de la pobreza y de la imperiosa necesidad de huír al norte. Veía como cantar canciones como "Pero que chula es la fiesta del Bajío, ay que lindos sus hembras y su son, rinconcito que guarda el amor mío, mi vida, tuyo es mi corazón", hacía que la nostalgia de estar lejos quedara reducida a nada.
Cada vez que escucho canciones como el mismo Herradero, o como Domingo Corrales, o como Recuerdos Tristes, se me pone la piel de gallina y debe ser por recordar el frío de la Sierra de Tapalpa y el calor de bailar y bailar, de comer sopitos con mi tía Güera frente al jardín, de beberse uno o dos cantaritos, de saludar a la raza. No sé.
A veces puedo ir, a veces no. Cuando no voy no logro abstenerme del ritmo del mundo y me acuerdo de Jalpa, no entiendo cómo los demás pueden ser ignorantes del milagro de la convivencia humana. De la nostalgia por no poder vivir en esa tierra propia. Donde la felicidad se escurre con el reloj, porque por mucha alegría llegará el último castillo y la corona se perderá en la noche oscura y cuando eso ocurra, la fiesta se habrá acabado.
Ya casi es ocho de enero (es cumpleaños de mi tía Lupe, por cierto y era refiestera y la pobre desde que se casó no va) y no sé si podré ir.
Lo que sí sé es que ese día, esté dónde esté, voy a despertar a las cinco y media y afinaré el oído pa escuchar los cohetes. Al medio día comeré cualquier cosa que sabrá a sopitos de picadillo. En la tarde esucharé banda y estaré atento a que griten "¡Puerta!", y en la noche, será momento del baile, del tequila y a la media noche, veré el cielo a ver si descubro los últimos destellos de la corona del castillo.
Pal resto del mundo es el octavo día del año. Para los que tenemos algún vínculo con Jalpa, es el día más nostálgico o fiestero del año. Todo depende.
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lunes, enero 04, 2010
jueves, diciembre 31, 2009
miércoles, diciembre 30, 2009
Pronósticos 2010
Anoche tuve un sueño revelador. Soñé lo que pasaría en el 2010. Van mis predicciones.
1.- Ornelas y Juan se van a casar en abril, no hay duda.
2.- Veo un marzo divertido, en Vallarta.
3.- El Conde hará berrinche por no estar en los carteles del Carnaval de Autlán.
4.- El Licenciado Pandilla será la mano que mece la cuna universitaria, y no habrá nada más qué decir.
5.- Molgado practicará y practicará más besos de boda con su novia, sólo eso.
6.- El Atlas no será campeón.
7.- Vamos a jugar el mundial con el rosario en la mano. Márquez la va a cagar.
8.- Fabalv se enamorará dos veces; una de ellas de alguna que esté en sus últimas visitas al pediatra.
9.- El Chilango se pondrá exactamente 45 borracheras.
10.- Regresaré al fútbol. Don Pepe temblará de miedo por eso.
11.- Osita me va a regalar más souvenirs de los Panamericanos.
12.- La Lola intentará dejar de fumar.
13.- Arrambides volverá a ser gordo. Por esa distracción Rocha le ganará un duelo de albur.
14.- Dr. House le dará unos besos a la trece.
15.- Saldrá otro video porno de Galilea.
16.- Aprenderé a tocar "La ciudad de la Furia" y "té para tres" en la Guitarra.
17.- El Atlas no será campeón.
18.- En mayo hará mucho calor en GDL y Emilio dirá que es un castigo divino por las Bodas Gay del DF.
19.- Un par de guardaespaldas viajarán al DF para casarse, oh sí!
20.- Vergara seguirá haciendo chingaderas.
21.- Cuando menos la mitad de mis predicciones, se van a cumplir, van a ver.
1.- Ornelas y Juan se van a casar en abril, no hay duda.
2.- Veo un marzo divertido, en Vallarta.
3.- El Conde hará berrinche por no estar en los carteles del Carnaval de Autlán.
4.- El Licenciado Pandilla será la mano que mece la cuna universitaria, y no habrá nada más qué decir.
5.- Molgado practicará y practicará más besos de boda con su novia, sólo eso.
6.- El Atlas no será campeón.
7.- Vamos a jugar el mundial con el rosario en la mano. Márquez la va a cagar.
8.- Fabalv se enamorará dos veces; una de ellas de alguna que esté en sus últimas visitas al pediatra.
9.- El Chilango se pondrá exactamente 45 borracheras.
10.- Regresaré al fútbol. Don Pepe temblará de miedo por eso.
11.- Osita me va a regalar más souvenirs de los Panamericanos.
12.- La Lola intentará dejar de fumar.
13.- Arrambides volverá a ser gordo. Por esa distracción Rocha le ganará un duelo de albur.
14.- Dr. House le dará unos besos a la trece.
15.- Saldrá otro video porno de Galilea.
16.- Aprenderé a tocar "La ciudad de la Furia" y "té para tres" en la Guitarra.
17.- El Atlas no será campeón.
18.- En mayo hará mucho calor en GDL y Emilio dirá que es un castigo divino por las Bodas Gay del DF.
19.- Un par de guardaespaldas viajarán al DF para casarse, oh sí!
20.- Vergara seguirá haciendo chingaderas.
21.- Cuando menos la mitad de mis predicciones, se van a cumplir, van a ver.
martes, diciembre 29, 2009
El Wiski es mexicano.
Tengo una teoría nueva.
El wiski es una bebida con raíces en el Estado de México, concretamente de Huixquilucan. De ahí su nombre.
Pero los de la Gran Bretaña jugaron un volado con los españoles en la época de la conquista. Los hispanos exportaron el café y los ingleses se llevaron la fórmula mágica para fabricar el Wiskie, (porque no sabían pronunciar como los mexicanos esa bebida que hacían en Güisquilucan- Huixquilucan).
Walter Raleigh, supo de inmediato que el tabaco que llevó a la reina y el wiskie eran una buena combinación y por eso negoció con las huestes de Cortés los derechos de propiedad industrial y fue el único trato de caballeros que respetaron esos dos, de no hacerlo nunca público.
Por eso nunca lo hemos leído en ningún libro de historia, ni en Wikipedia. Pero la fonética de las palabras no miente, nunca, nunca.
El wiski es una bebida con raíces en el Estado de México, concretamente de Huixquilucan. De ahí su nombre.
Pero los de la Gran Bretaña jugaron un volado con los españoles en la época de la conquista. Los hispanos exportaron el café y los ingleses se llevaron la fórmula mágica para fabricar el Wiskie, (porque no sabían pronunciar como los mexicanos esa bebida que hacían en Güisquilucan- Huixquilucan).
Walter Raleigh, supo de inmediato que el tabaco que llevó a la reina y el wiskie eran una buena combinación y por eso negoció con las huestes de Cortés los derechos de propiedad industrial y fue el único trato de caballeros que respetaron esos dos, de no hacerlo nunca público.
Por eso nunca lo hemos leído en ningún libro de historia, ni en Wikipedia. Pero la fonética de las palabras no miente, nunca, nunca.
domingo, diciembre 27, 2009
EL mejor nombre
Si no tuviera tanta güeva y fuera un poco más presumido tendría que contarles lo bien que me la pasé en mi cuasi semana de receso vacacional. Pero como tengo harta güeva y ustedes no están pa saber todo cuánto hice, me reporto, fiel a mi lista de propósitos de año y también para hablar de algo que valga la pena.
Les platicaré por lo pronto que uno de los días de vacación fui a ver jugar fútbol al equipo pirata de los Burros Salvajes, que Molgado ha promovido en su colonia con sus secuaces. Quieren cambiar de nombre porque dicen que ese tiene mala vibra, yo quiero que lo cambien porque Burros Salvajes sólo hay unos. Así que les propongo una lista de nombres de equipos de fútbol que se me han hecho chidos.
1.- Los amantes de tu hermana.
2.- Soba testa.
3.- Real Bañil (Clásico, de clásicos)
4.- Power Point.
5.- Yo y otros diez.
6.- La cobija de los pobres.
7.- Las Panteras Rosas (Equipo Gay, de la colonia Ejidal, es verídico)
Pensándolo bien sí les voy a platicar algunas cosas de mis vacaciones, pero después, hoy ya tengo que trabajar. Ahí se ven.
Les platicaré por lo pronto que uno de los días de vacación fui a ver jugar fútbol al equipo pirata de los Burros Salvajes, que Molgado ha promovido en su colonia con sus secuaces. Quieren cambiar de nombre porque dicen que ese tiene mala vibra, yo quiero que lo cambien porque Burros Salvajes sólo hay unos. Así que les propongo una lista de nombres de equipos de fútbol que se me han hecho chidos.
1.- Los amantes de tu hermana.
2.- Soba testa.
3.- Real Bañil (Clásico, de clásicos)
4.- Power Point.
5.- Yo y otros diez.
6.- La cobija de los pobres.
7.- Las Panteras Rosas (Equipo Gay, de la colonia Ejidal, es verídico)
Pensándolo bien sí les voy a platicar algunas cosas de mis vacaciones, pero después, hoy ya tengo que trabajar. Ahí se ven.
viernes, diciembre 18, 2009
Vacaciones
No sé si merecidas, pero sí muy necesarios.
Feliz navidad a toda la banda. Estaré algunos días fuera de circulación.
Oficialmente y tentativamente regreso a las andadas el sábado 26 de diciembre. En la transmisión por Radio Costa de la corrida en Lagunillas, Jalisco. Ahora compartiendo micrófono (no sean albureros, canijos) con El Joven Murrieta.
Bueno, pues no coman muchos tamales, porque luego uno tiene pesadillas.
¡Feliz navidad!
Feliz navidad a toda la banda. Estaré algunos días fuera de circulación.
Oficialmente y tentativamente regreso a las andadas el sábado 26 de diciembre. En la transmisión por Radio Costa de la corrida en Lagunillas, Jalisco. Ahora compartiendo micrófono (no sean albureros, canijos) con El Joven Murrieta.
Bueno, pues no coman muchos tamales, porque luego uno tiene pesadillas.
¡Feliz navidad!
martes, diciembre 15, 2009
Autoretrato
domingo, diciembre 13, 2009
Sería un buen negocio
En la posada del sábado a Martha y a mí nos tocó llevar las piñatas.
Hey gente capitalista y emprendedora!!: pongan una tienda que venda palos para quebrar piñatas, serían los únicos que venderían el producto y seguro lograrían un monopolio más cabrón que el de Slim.
Neta. Haganme caso y serán millonarios y cuando pongan su tienda de palos pa quebrar piñatas. Ustedes avísen.
Nota extra: A todo aquél gañán o gañana que quiera colgarse del mío -post- para alburear, sepan desde ahora que soy el chico temido del barrio, del mismo barrio donde vive Doña Rosa, la que vende mangos, así que aguas.
Hey gente capitalista y emprendedora!!: pongan una tienda que venda palos para quebrar piñatas, serían los únicos que venderían el producto y seguro lograrían un monopolio más cabrón que el de Slim.
Neta. Haganme caso y serán millonarios y cuando pongan su tienda de palos pa quebrar piñatas. Ustedes avísen.
Nota extra: A todo aquél gañán o gañana que quiera colgarse del mío -post- para alburear, sepan desde ahora que soy el chico temido del barrio, del mismo barrio donde vive Doña Rosa, la que vende mangos, así que aguas.
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viernes, diciembre 11, 2009
Lean aquí y aprendan cómo funciona un disco duro
Soy un inútil usuario de computadoras. Pico botones y las compus hacen lo que quiero (normalmente escribir letras, guardarlas, hacer más chicas algunas fotos, no más), pero no tengo la más remota idea de cómo ocurre lo que ocurre.
Afortunadamente tengo un compa que es computito. Fabián sí entiende porqué pasa lo que pasa en las computadoras. Debo agradecerle que hace esfuerzos grandes por explicarme en lenguajes que yo entiendo.
Ayer, sin más, estábamos transfiriendo un archivo muy grande en una computadora y la ventanita que sale y que muestra el proceso decía de repente: "Faltan 18 minutos" y más al ratito: "Faltan 19 minutos" y yo pensé que el tiempo corría al revés y que en lugar de avanzar íbamos de retraso.
Luego Fabián me explicó algo así como que la taza de transferencia era una aproximación estadística calculada por no se qué algoritmo. Puse cara de que entendí y que sabía de qué hablaba, pero además de computito es inteligente y me dijo:
"Mira güey. Un disco duro es como una caja con muchas cajitas. Y tú la debes de llenar con un chingo de canicas. Entonces lo que haces es buscar cajitas vacías. Si se encuentra muchas seguidas vacías, la taza de transferencia es más rápida y se tarda menos. Si no encuentra cajitas vacías, entonces las canicas le sufren más y te dice que se va a tardar más".
Cuando tenga un hijo y le deba explicar el funcionamiento de los discos duros. Usaré la misma metáfora.
Afortunadamente tengo un compa que es computito. Fabián sí entiende porqué pasa lo que pasa en las computadoras. Debo agradecerle que hace esfuerzos grandes por explicarme en lenguajes que yo entiendo.
Ayer, sin más, estábamos transfiriendo un archivo muy grande en una computadora y la ventanita que sale y que muestra el proceso decía de repente: "Faltan 18 minutos" y más al ratito: "Faltan 19 minutos" y yo pensé que el tiempo corría al revés y que en lugar de avanzar íbamos de retraso.
Luego Fabián me explicó algo así como que la taza de transferencia era una aproximación estadística calculada por no se qué algoritmo. Puse cara de que entendí y que sabía de qué hablaba, pero además de computito es inteligente y me dijo:
"Mira güey. Un disco duro es como una caja con muchas cajitas. Y tú la debes de llenar con un chingo de canicas. Entonces lo que haces es buscar cajitas vacías. Si se encuentra muchas seguidas vacías, la taza de transferencia es más rápida y se tarda menos. Si no encuentra cajitas vacías, entonces las canicas le sufren más y te dice que se va a tardar más".
Cuando tenga un hijo y le deba explicar el funcionamiento de los discos duros. Usaré la misma metáfora.
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jueves, diciembre 10, 2009
Platos de ayer. Platos de hoy.
Tuve uno de mis primeros trabajos a los siete años.
Mis actividades consistían en llevar comida a mis tíos y trabajadores que sembraban maíz y calabazas en un potrero de mi abuelo. A las diez de la mañana llegaban las costalillas a casa de mi abuela, yo las subía a un burro y encaminaba al animal al potrero. La gente comía y platicaba. No sabía de teoría sociales y esos momentos me parecían una fiesta. Así que un día yo quise aguardar mi almuerzo para comer con todos ellos.
Así que preparé mi costalilla con tortillas, frijolitos, quesito, y no encontré un plato de plástico. Así que agarré uno de la cocina de mi mamá, de vidrio, bonito.
"¡No te lleves ese plato, Carlos, lo vas a quebrar!", es mi madre quien me advierte cuando se da cuenta que me llevaré ese plato. No mutú su ánimo cuando prometí cuidarlo.
Ese almuerzo fue efectivamente una fiesta. Me platicaron del maíz. Hablaron de fútbol. De sus novias y yo escuchaba y aprendía y en el fondo, quería en algún momento hacer lo mismo. Imaginé que no había una vida más perfecta que esa.
Cuando el descanso terminó yo metí todas mis cosas en la costalilla. No había avanzado ni treinta metros cuando escuché que algo se quebró. Morí de miedo.
El plato estaba insolentemente roto y yo espantado. Aún así respiré y rápido armé tres opciones:
1.- Ocultar las evidencias del crimen, mentir sobre lo ocurrido. Fingir demencia.
2.- Recurrir a mi abuela, que me diera un plato igual de los que ella tenía muchos.
3.- Pegar el plato con kola loca.
Descarté la primera opción porque era (soy) malísimo pa decir mentiras premeditadamente. Además mi madre era (es) una imitación de agenda de la CIA. Seguro me descubriría. Mi abuela seguro me ayudaría, pero también seguro le contaría a mi mamá, así que adiós. Opté por la tercera opción.
Armé los cuatro pedazos del plato. Les puse Kola loca. Esperé paciente a que se pegara y eso nunca ocurrió. En su lugar hubo plasta amorfa de vidrio frágil que puse con cuidado junto a los demás.
Mi mamá se dió cuenta y su regaño fue por básicamente dos razones: la primera por no hacerle caso a sus advertencias: "Si te digo que va a pasar, es porque va a pasar" sentenció divina. La segunda razón fue por tratar de verle la cara de mensa.
Algo se rompió ese día. No hablo del plato. Algo en mi destino. Que con frecuencia me ha pasado que apenas pienso "Imaginé que no había una vida más perfecta que esa". Luego se quebra un plato. Como el que tengo en mis manos. No sé si ya se rompió. No sé cómo evitar que se rompa. No sé si es tan trágico que pase. Pero me siento igual que esa mañana.
El plato, no volverá a ser nunca igual.

Snif.
Mis actividades consistían en llevar comida a mis tíos y trabajadores que sembraban maíz y calabazas en un potrero de mi abuelo. A las diez de la mañana llegaban las costalillas a casa de mi abuela, yo las subía a un burro y encaminaba al animal al potrero. La gente comía y platicaba. No sabía de teoría sociales y esos momentos me parecían una fiesta. Así que un día yo quise aguardar mi almuerzo para comer con todos ellos.
Así que preparé mi costalilla con tortillas, frijolitos, quesito, y no encontré un plato de plástico. Así que agarré uno de la cocina de mi mamá, de vidrio, bonito.
"¡No te lleves ese plato, Carlos, lo vas a quebrar!", es mi madre quien me advierte cuando se da cuenta que me llevaré ese plato. No mutú su ánimo cuando prometí cuidarlo.
Ese almuerzo fue efectivamente una fiesta. Me platicaron del maíz. Hablaron de fútbol. De sus novias y yo escuchaba y aprendía y en el fondo, quería en algún momento hacer lo mismo. Imaginé que no había una vida más perfecta que esa.
Cuando el descanso terminó yo metí todas mis cosas en la costalilla. No había avanzado ni treinta metros cuando escuché que algo se quebró. Morí de miedo.
El plato estaba insolentemente roto y yo espantado. Aún así respiré y rápido armé tres opciones:
1.- Ocultar las evidencias del crimen, mentir sobre lo ocurrido. Fingir demencia.
2.- Recurrir a mi abuela, que me diera un plato igual de los que ella tenía muchos.
3.- Pegar el plato con kola loca.
Descarté la primera opción porque era (soy) malísimo pa decir mentiras premeditadamente. Además mi madre era (es) una imitación de agenda de la CIA. Seguro me descubriría. Mi abuela seguro me ayudaría, pero también seguro le contaría a mi mamá, así que adiós. Opté por la tercera opción.
Armé los cuatro pedazos del plato. Les puse Kola loca. Esperé paciente a que se pegara y eso nunca ocurrió. En su lugar hubo plasta amorfa de vidrio frágil que puse con cuidado junto a los demás.
Mi mamá se dió cuenta y su regaño fue por básicamente dos razones: la primera por no hacerle caso a sus advertencias: "Si te digo que va a pasar, es porque va a pasar" sentenció divina. La segunda razón fue por tratar de verle la cara de mensa.
Algo se rompió ese día. No hablo del plato. Algo en mi destino. Que con frecuencia me ha pasado que apenas pienso "Imaginé que no había una vida más perfecta que esa". Luego se quebra un plato. Como el que tengo en mis manos. No sé si ya se rompió. No sé cómo evitar que se rompa. No sé si es tan trágico que pase. Pero me siento igual que esa mañana.
El plato, no volverá a ser nunca igual.
Snif.
miércoles, diciembre 09, 2009
Historia
Son la cinco de la tarde. Ya terminé de escribir y de grabar algunas notas para el noticiero de mañana. Tendría que ir a cubrir la sesión de Ayuntamiento pero me avisan que iniciará hasta dentro de una hora. Técnicamente tengo una hora libre.
Y me puse a leer y a revisar algunas cosas y de repente me dieron ganas de volver aquí y escribir, porque leía algunos post y me di cuenta que mi vecina adolescente ya ha tenido como tres novios que, afortunadamente para mí, no le llevan serenata con narcocorridos. Que han pasado por lo menos doce cosas que cuando pasaron dije: "esto estaría chido ponerlo en el blog", pero que por holgazán, nada más no lo he hecho. De repente como que escribir aquí dejó de ser divertido.
Pero hoy me dieron ganas de venir y no prometo hacerlo ya a partir de ahora, ni hacerlo con frecuencia, pero hoy contaré una de esas historias, hoy ficción, que se quedaron en el tintero.
El jabón
En las manos del hombre aún quedan remansos de paz. Cuando el corazón se acelera, pone las puntas de los dedos en la naríz y aspira, al principio bastaba un suspiro suave. Hacía un par de horas que para reconocer el olor a mujer había que sorber fuerte, como aspirando una raya de coca.
El hombre mete la cabeza en la almohada. Las sienes casi le estallan. Cuando siente no poder más, camina hacia el baño y en el metro y medio que hay al lavabo, parece caminar como por la viga de un edificio en construcción en el piso catorce. El suelo se aleja. El suelo regresa. Vomita.
Las manos del hombre están frente a los ojos. Dentro de los ojos se dibuja la imagen de la mujer. La piel morena con pecas en el pecho, en el cuello y en los senos. Las mejillas con el rubor de los golpes. Los ojos inflamados por las lágrimas, un verde claro rodeado de rojo. Más al sur está un vientre plano, que se infla y desinfla con la respiración. Y unas caderas que huyen como peces en el agua.
La cabeza del hombre está bajo el chorro de la regadera. Sus pies están fríos. Sus dedos recorren los brazos que la mejor arañó. En los oídos está el agua de la regadera, los automóviles en la calle. El radio que anuncia ofertas de las compras navideñas. Y los gritos de la mujer.
Las manos del hombre abrazan la espalda de la mujer. Las piernas obligan a las piernas a no cerrarse. La barba besa los labios y los raspa. El aliento muerde. Los dientes no ofrecen tregua. El pelo es la toalla para secar el sudor. La saliva. La sangre. Y bajo las uñas queda el olor.
El jabón no se lleva el olor del hombre. El jabón no conserva el aroma de la mujer. La espuma no cura las heridas. La espuma no pega los pedazos de corazón. El jabón vuela y cae a los pies del hombre. En los ojos se mezclan la barra azul y la piel moteada. El pie frío da un paso en falso. La imagen se rompe en diez mil pedazos, junto con la cabeza.
Nueva sangre. Nuevo olor. No hay jabón que lo disfrace.
Y me puse a leer y a revisar algunas cosas y de repente me dieron ganas de volver aquí y escribir, porque leía algunos post y me di cuenta que mi vecina adolescente ya ha tenido como tres novios que, afortunadamente para mí, no le llevan serenata con narcocorridos. Que han pasado por lo menos doce cosas que cuando pasaron dije: "esto estaría chido ponerlo en el blog", pero que por holgazán, nada más no lo he hecho. De repente como que escribir aquí dejó de ser divertido.
Pero hoy me dieron ganas de venir y no prometo hacerlo ya a partir de ahora, ni hacerlo con frecuencia, pero hoy contaré una de esas historias, hoy ficción, que se quedaron en el tintero.
El jabón
En las manos del hombre aún quedan remansos de paz. Cuando el corazón se acelera, pone las puntas de los dedos en la naríz y aspira, al principio bastaba un suspiro suave. Hacía un par de horas que para reconocer el olor a mujer había que sorber fuerte, como aspirando una raya de coca.
El hombre mete la cabeza en la almohada. Las sienes casi le estallan. Cuando siente no poder más, camina hacia el baño y en el metro y medio que hay al lavabo, parece caminar como por la viga de un edificio en construcción en el piso catorce. El suelo se aleja. El suelo regresa. Vomita.
Las manos del hombre están frente a los ojos. Dentro de los ojos se dibuja la imagen de la mujer. La piel morena con pecas en el pecho, en el cuello y en los senos. Las mejillas con el rubor de los golpes. Los ojos inflamados por las lágrimas, un verde claro rodeado de rojo. Más al sur está un vientre plano, que se infla y desinfla con la respiración. Y unas caderas que huyen como peces en el agua.
La cabeza del hombre está bajo el chorro de la regadera. Sus pies están fríos. Sus dedos recorren los brazos que la mejor arañó. En los oídos está el agua de la regadera, los automóviles en la calle. El radio que anuncia ofertas de las compras navideñas. Y los gritos de la mujer.
Las manos del hombre abrazan la espalda de la mujer. Las piernas obligan a las piernas a no cerrarse. La barba besa los labios y los raspa. El aliento muerde. Los dientes no ofrecen tregua. El pelo es la toalla para secar el sudor. La saliva. La sangre. Y bajo las uñas queda el olor.
El jabón no se lleva el olor del hombre. El jabón no conserva el aroma de la mujer. La espuma no cura las heridas. La espuma no pega los pedazos de corazón. El jabón vuela y cae a los pies del hombre. En los ojos se mezclan la barra azul y la piel moteada. El pie frío da un paso en falso. La imagen se rompe en diez mil pedazos, junto con la cabeza.
Nueva sangre. Nuevo olor. No hay jabón que lo disfrace.
martes, marzo 17, 2009
Un tipo enamorado
Frente a mi casa vive una señorita que tuvo un hijo de un tipo igual de adolescente que ella. Contrario a muchas historias estos dos amenos personajes no fueron obligados a casarse, o quién sabe qué pasaría. El caso es que no viven juntos, para el pesar del enamorado padre del bebé, quien sigue prendido de la adolescente madre de su hijo.
Pero algo raro pasa. El amor no corresponde siempre.
Ha sido más o menos frecuente que ronde por la casa, que aproveche que la mujer salga con el niño a la tienda para saludarla a ella y darle un beso a él.
Anoche por ejemplo, me quedó claro que el adolescente tiene problemas con sus técnicas de reconquista. Aún padezco sueño por su idiotéz.
Era la hora del ánima cuando yo con no más de una hora de sueño escuché unos gritos desgarradores en la calle. Era el personaje en cuestión del que desconozco su nombre pero que me he acostumbrado a escuchar su voz. Sin embargo anoche sonaba a alcohol, a varias horas consumiendo cerveza o mezcal o lo que le hubiera alcanzado.
Iba en una camioneta. Y le gritó: "Te voy a poner música pa que estés contenta"
La serenata, que en ese momento yo esperaba cursi y tierna, fue la combinación de un acordeón y una guitarra con una voz aguardientosa que narraba las aventuras de un narco para llevar kilos de coca a unos compinches en Tijuana; el arrabal musical no me es desconocido, pero esa canción no la reconocí.
Aún así creo que declarar amor a gritos fundido con simulaciones de disparos de cuerno de chivo, es la mejor manera de espantarle el sueño a los inocentes vecinos y las ganas de volver a la madre adolescente.
A ella la imaginé tapándole con las manos las orejas a su hijo, rezando porque ese amor narcomusical, no alterara el sueño del niño que según me he enterado por los gritos de otras noches, tiene los ojos del abuelo paterno y fue concebido una noche de amor y luna en una playa con el fondo musical de una balada de la banda El Limón.
Pero algo raro pasa. El amor no corresponde siempre.
Ha sido más o menos frecuente que ronde por la casa, que aproveche que la mujer salga con el niño a la tienda para saludarla a ella y darle un beso a él.
Anoche por ejemplo, me quedó claro que el adolescente tiene problemas con sus técnicas de reconquista. Aún padezco sueño por su idiotéz.
Era la hora del ánima cuando yo con no más de una hora de sueño escuché unos gritos desgarradores en la calle. Era el personaje en cuestión del que desconozco su nombre pero que me he acostumbrado a escuchar su voz. Sin embargo anoche sonaba a alcohol, a varias horas consumiendo cerveza o mezcal o lo que le hubiera alcanzado.
Iba en una camioneta. Y le gritó: "Te voy a poner música pa que estés contenta"
La serenata, que en ese momento yo esperaba cursi y tierna, fue la combinación de un acordeón y una guitarra con una voz aguardientosa que narraba las aventuras de un narco para llevar kilos de coca a unos compinches en Tijuana; el arrabal musical no me es desconocido, pero esa canción no la reconocí.
Aún así creo que declarar amor a gritos fundido con simulaciones de disparos de cuerno de chivo, es la mejor manera de espantarle el sueño a los inocentes vecinos y las ganas de volver a la madre adolescente.
A ella la imaginé tapándole con las manos las orejas a su hijo, rezando porque ese amor narcomusical, no alterara el sueño del niño que según me he enterado por los gritos de otras noches, tiene los ojos del abuelo paterno y fue concebido una noche de amor y luna en una playa con el fondo musical de una balada de la banda El Limón.
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